Con Jardín Etnobiológico se preservan plantas endémicas

Las especies de plantas que forman parte del Jardín Etnobiológico de Chiapas para su conservación son medicinales, alimenticias y de primeras necesidades de las comunidades indígenas, esto para un impacto positivo en las nuevas generaciones, el cual se ubica en Tuzantán, a 30 minutos de Tapachula. 

A través del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y del Colegio de la Frontera Sur buscan replicar el conocimiento ancestral para beneficio de las comunidades actuales, informó Wilber Sánchez, encargado Jardín Etnobiológico de Chiapad, quien expuso que el lugar es un esfuerzo para preservar el conocimiento de los pueblos originarios del estado.

Recordó que la comunidad indígena como tal no tenía una huerta de traspatio porque no había necesidad, ya que tenían la selva, todo lo que requerían estaba en ese espacio y ahora buscan su conservación. 

Indicó que este jardín ya cuenta con más de 600 especies de plantas, así como una gran variedad de fauna adecuada con este ecosistema, en una extensión de tres hectáreas ubicadas al nororiente de la cabecera municipal de Tuzantán. 

Dijo que a partir de este Jardín se han generado diversos proyectos, incluso para la propagación de plantas en jardines y espacios públicos de los municipios de la región con especies endémicas. 

Indicó que en esta región existen muchos conocimientos ancestrales que buscan aplicarse en este lugar, ya que los pueblos contaban con una soberanía alimentaria grande y que ahora es muy difícil tenerla porque la tierra se fragmentó y porque se fue olvidando ese conocimiento. Con estas acciones tratan de fomentar ese conocimiento para que otras generaciones puedan conocerlo y valorar estas prácticas sanas. 

A la sociedad informó que ya se cuenta con la bibliografía y material audiovisual de los estudios realizados en este centro de investigación y que puede adquirirse en línea y de manera gratuita. 

Puso de ejemplo que en el Soconusco es muy común que haya gobiernos municipales que están propagando laureles de la India y que los presumen, cuando es algo ridículo, porque en la región hay diversidad de especies que podrían adornar y brindar mayores beneficios a las ciudades.