Una marcha más fue llevada a cabo para exigir respeto y pago por la renta de concesiones a los socios del extinto sistema de transporte popularmente conocido como Conejobus, agremiados en la empresa público privada Sistema de Transportes Urbanos de Tuxtla S. A. de C. V. (Situtsa).
Los asociados marcharon desde el parque de la Marimba hasta el Palacio de Gobierno, en donde expusieron su molestia tras el desalojo de la plancha del parque Central.
Apoyados por lonas y pancartas, lanzaron consignas en las que expresaron su repudio hacia el titular de la Secretaría de Transporte y Movilidad, Aquiles Espinosa García, además de que señalaron que cuentan con un título de propiedad que los avala como dueños de las rutas 1 y 2 de la capital, por lo que exigen que aparte del pago del adeudo acumulado por más de dos años, se les permita regresar con sus unidades a brindar el servicio de transporte.
Se violan derechos humanos
En algunas de las lonas los manifestantes expresaron que no se debe permitir la violación a los derechos humanos, siendo que la mayoría de los integrantes del grupo son personas de la tercera edad, algunas con diferentes enfermedades o con discapacidades.
Exigieron el pago inmediato de los 32 meses del subsidio acordado en el convenio de creación de la empresa, lo cual, advirtieron, se sustenta en un fideicomiso establecido para esos fines.
Recordaron que fue en enero de 2010 cuando el gobierno creó el Situtsa, con el que sustituyó a las dos principales rutas de transporte de la capital.
Diez años después, en noviembre de 2020, aduciendo la quiebra de la empresa como consecuencia de la baja movilidad de pasajeros generada por la pandemia, la empresa público privada fue disuelta, por lo que calificaron esto como una decisión unilateral.
Señalaron que desde ese momento las autoridades desconocieron el pago de la renta mensual por la concesión, por lo cual los socios comenzaron con una lucha jurídica y política para exigir el cumplimiento del convenio o que se instalara una mesa de diálogo.












