Con marcha, migrantes exigen aprobación de refugio

Con marcha, migrantes exigen aprobación de refugio

Decenas de migrantes y representantes de organismos no gubernamentales realizaron plantones y marchas ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) y del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) para demandar la agilización de los procedimientos de solicitudes de asilo en nuestro país.

Aseguran que la violencia que se agrava en las naciones del Triángulo del Norte Centroamericano —Guatemala, El Salvador y Honduras— está propiciando un incremento en los flujos migratorios, a  los que se suman extranjeros de otras regiones, entre ellos originarios de Cuba, Irak, Siria, África, entre otros.

Aunque la mayoría busca llegar a los Estados Unidos, otros deciden quedarse en la región y solicitar refugio legal.

Ese proceso es sumamente lento y menos del 20% de las solicitudes son aprobadas, poniendo en riesgo a quienes no los aceptan, en virtud a que generalmente son regresados a sus naciones de origen.

Apoyados por los representantes de las organizaciones: Centro de Dignificación Humana, Luis Rey García Villagrán y Todo por Ellos, los centroamericanos solicitaron la agilización de las solicitudes de refugio y pidieron que no sean concentrados en albergues temporales.

Asimismo exigen al Gobierno Federal mexicano ayuda humanitaria y garantías de seguridad, establecieron que el programa Frontera Sur pone en alto grado de vulnerabilidad a los migrantes que buscan nuevas rutas y condiciones de transporte, al haberse incrementado los retenes, puestos de control y verificación a lo largo de la franja fronteriza.

Consideraron que en el caso de los centroamericanos se está viviendo una “crisis humanitaria”, sobre todo en el caso de niños y adolescentes no acompañados que no son atendidos.

Por ello, insistieron en su llamado tanto a la Comar como a Acnur para que intervengan y atiendan la problemática en forma integral, dando soluciones y respuestas a los solicitantes de asilo, ante el riesgo que representa el hecho que pudieran ser regresados a sus lugares de origen de donde salieron a causa de la violencia.