Con una misa, una peregrinación hacia el río Coatán y el afluente del Señor de Esquipulas, fue recordado el décimo aniversario del desastre provocado por el huracán Stan.
Familiares y amigos de las víctimas del fenómeno asistieron a la celebración de una misa en la iglesia del Señor de Esquipulas, en la Colonia Las Américas, al norte de la ciudad, que fue destruida aquel 4 de octubre del 2005, por las fuertes corrientes del río, aunque el Santo Patrono del lugar quedó intacto.
El sacerdote Arturo Martínez Briones pidió a la sociedad no olvidar ese tipo de fenómenos y por el contrario, crear conciencia de la necesidad del cuidado y protección de los recursos naturales.
Posterior a ello se realizó una peregrinación hacia el Memorial de las víctimas del huracán Stan y al río Coatán, en donde año con año es bañado el Señor de Esquipulas, para pedirle protección y que “no vuelva a ocurrir otro desastre como aquel del 2005”.
En esa ocasión el huracán Stan causó devastaciones en 42 municipios de las regiones Costa, Soconusco, Frontera Sur, Sierra y Frailesca, dejando miles de damnificados y más de 80 víctimas mortales, a parte de decenas de desaparecidos.












