Con o sin cargos, las mujeres son el pilar de la sociedad

Con o sin cargos, las mujeres son el pilar de la sociedad

Aunque han existido avances sustanciales para lograr la igualdad de género en ámbitos políticos, académicos, sociales y económicos, es cierto que aún falta mayor impulso por parte de las instituciones y de los gobiernos para que exista un verdadero equilibrio en el papel de las mujeres.

Este lunes 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer (promovido por la ONU desde 1975) como una forma de reconocimiento a la reivindicación de este sector de la población, que ha colaborado en luchas incansables que han permitido que hoy ocupen espacios antes negados sin argumento alguno.

Bajo esa premisa, se presenta a nuestros lectores la historia de algunas mujeres que han sobresalido en el ámbito electoral, empresarial, salud, política, medio ambiente y hasta de protección civil; en sus oficios han demostrado que son capaces de ocupar espacios que implican la toma de decisiones para bien de una comunidad.

Tu Diario Vivir

Maestra por formación y convicción, María Morales Ruiz encabeza nuestra lista de las mujeres ejemplares de Chiapas. Pasó 30 años de su vida recorriendo varias regiones de la entidad para llevar uno de los servicios más nobles: la enseñanza y la educación de nuevas generaciones.

Describe que el estado (como el resto del mundo) no sería el mismo sin la aportación del periodismo. Desde el año 2007 tomó el timón de esta casa editorial. Su llegada a los medios de comunicación, recordó, se dio como apoyo a su esposo, Conrado de La Cruz Jiménez, quien compró el periódico hace varias décadas.

“Éramos la pareja, la familia. Yo me dediqué a mi carrera, al hogar. Fue terminado eso cuando me involucro en esto para apoyar a don Conrado. Vine al periódico para tener un trabajo, para no aburrirme, mis hijos ya estaban grandes, entonces quise trabajar, ayudar”, expresó.

Nunca imaginó que una pequeña empresa, con una máquina Heidelberg de dos cabezas que imprimía en promedio mil 200 ejemplares, llegaría a ser el rotativo más importante de Chiapas.

“Al comienzo todo era muy limitado. Comenzábamos a trabajar desde las siete de la mañana y terminábamos a las tres de la tarde. Todo era muy rústico. A la llegada del movimiento zapatista fue un hecho que a todos nos rebasó; las personas se molestaban porque los periódicos se acababan muy rápido, fue cuando pensamos en traer la rotativa en el año 1994”.

En aquella época, describió, las instalaciones eran pequeñas, sin embargo, con el paso de los años el edificio se amplió y de la mano de don Conrado incrementó el número de colaboradores. 

En este caminar ya de varias décadas, reconoce que el periódico Cuarto Poder fue hecho con mucho esfuerzo, ladrillo por ladrillo, con la única intención de informar a la población de los acontecimientos que se convertían en interés social.

Una amarga experiencia

Con el paso de los años, después de innumerables satisfacciones, del crecimiento profesional y del capital humano, vino una etapa de dolor para el rotativo, para sus integrantes y para el periodismo: el gobierno de Pablo Salazar obstaculizó el trabajo de la prensa.

“Todo cambió cuando el gobernador fustigó al periódico. Le costó la vida a mi hijo, fuimos atacados por el gobierno. Tuvimos que autoexiliarnos; regresé con el cadáver de don Conrado”.

A pesar de esta amarga experiencia, la maestra María Morales Ruiz no dejó caer la empresa; por el contrario, tomó las riendas de la casa editorial, nunca se rindió y hoy el Cuarto Poder sigue posicionado en el gusto de la población.

De pie

“No teníamos muchos recursos. Afortunadamente recibimos apoyo en información de periodistas, agencias de renombre, de asociaciones que ahora han desaparecido como la Asociación Mexicana de Editores (AME). Tuvimos mucho apoyo de ellos, pero más apoyo del pueblo de Chiapas. Cuarto Poder vive de los chiapanecos. Un nuevo comienzo fue muy difícil. Sentía un mundo encima, tardé seis años en pagar deudas, pero así se salvó el periódico”, recordó la profesora.

En sus 44 años de existencia, el impreso ha servido como testigo fiel de la historia de Chiapas y fue un impulsor para que salieran de la cárcel aquellas personas que injustamente fueron privadas de su libertad entre el 2000 y el 2006. Todas estas experiencias han fortalecido el carácter de la directora, pero también del rotativo, que continúa plasmando la historia de Chiapas, sin detenerse, sin miedos, sin contratiempos.

En el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer, considera que este sector de la población con trabajo o no, con puestos importantes o sin ellos, siempre serán el pilar fundamental de la sociedad.

Avances electorales

La historia de Chiapas está escrita con sacrificios, dolor, sufrimiento, entrega y, sobre todo, valor de mujeres que se han atrevido a tomar riesgos, con la única intención de hacer visible la desigualdad que aún existe en varios sectores.

María Isabel Cruz Torres lleva 21 años trabajando en temas electorales. Desde hace 11 años lidera la máxima toma de decisiones en el municipio de Bochil a través del Registro Federal de Electores de la Junta 02 del Instituto Nacional Electoral (INE), logro que se dio después de aprobar una serie de evaluaciones.

En la charla con Cuarto Poder, señaló que de forma histórica se ha pensando que estos cargos sólo pueden ocuparse por varones, sobre todo, en una zona que de forma permanente presenta problemas sociales.

Los lugares con comunidades indígenas, señaló, en principio se resistían a que las mujeres se acercaran al INE para capacitarse en temas políticos, por esa razón es que al inicio se tenían que hacer talleres a escondidas (en el 2012) para que los varones no provocaran un conflicto entre las participantes y el organismo.

Con el avance que ha tenido este sector de la población para desempeñarse de manera profesional en todos los sectores, no descarta que en breve la misma delegación del INE sea liderada (de nuevo) por una mujer, debido a que los varones han ocupado el máximo cargo en los últimos tres periodos.

En septiembre de 2011 tomó la decisión de derribar el paradigma que mostraba que se necesita ser hombre para estar al frente de una Vocalía de Registro, “nunca había imaginado que la mayoría tenía esa opinión”. 

Trabajar en comunidades indígenas, relató, es un reto que se asume todos los días, debido a que los agentes municipales (hombres) no están acostumbrados a dialogar con una mujer. Cruz Torres narró que hace unos años, en las evaluaciones realizadas, el tema de paridad de género no se aplicaba y aún así llegó a la Vocalía. En la Junta donde labora es la única mujer como miembro del servicio profesional.

Los obstáculos que aún enfrenta el mundo en el tema de igualdad, es que las mujeres tienen que hacer un sacrificio mayor para llegar a mejores opciones laborales o salariales; además, tienen que lidiar con toda la violencia que se ejerce en diferentes ámbitos.

Florinda, la que rompió la rueda

Florinda Lazos León nació el 26 de abril de 1889 en San Cristóbal de Las Casas y a 131 años de aquel acontecimiento, es considerada una representante del feminismo y de la política en la entidad, pues se trata de la primera diputada local en la historia de Chiapas.

A la edad de 24 años ocupó este cargo, sus estudios de primaria, secundaria y enfermería los realizó dentro del Ejército Libertad del Sur, que apoyaba a la Revolución Mexicana.

Chiapas aprobó el derecho de las mujeres a votar y ser votadas en 1925, colocándose en los primeros estados que legislaron para alcanzar dicha ley. Un año después, durante las elecciones de 1926, Florinda Lazos fue candidata por el Partido Obrero Trabajadores Libres a una diputación y resultó electa convirtiéndose así en la primera en llegar a ese encargo.

Lazos León, al terminar su paso como diputada, fundó un periódico en la que destacaba temas importantes para las mujeres, además fue oradora principal en el Primer Congreso Nacional Feminista en 1931; ante 600 mujeres expuso diferentes inconformidades y propuestas por la subordinación que vivían.

La sancristobalense, además de su lucha política y por las mujeres, funda la primera preparatoria de Chiapa de Corzo, la cual ahora lleva su nombre.

Karla Jazmín Escobar Domínguez, estudiante de la Maestría en Antropología en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), comentó que en la política fue hasta la primera mitad del siglo XX que las diputaciones eran desempeñadas por hombres. Años después vinieron los movimientos feministas para que las mujeres se colocaran en cargos académicos, con la intención de que las mujeres obreras y campesinas tuvieran voz.

Dos referentes para la organización de mujeres en Chiapas fueron Fidelia Brindis y Florinda Lazos León. Fidelia fue maestra normalista; con base en su trabajo y sus capacidades exigió su legítimo derecho a ocupar puestos directivos y de supervisión.

Florinda, por su parte, fue políticamente activa desde joven, fue miembro del Centro Antireeleccionista de México, colaboró con las fuerzas zapatistas en Chiapas, donde se buscaba extender el Plan de Ayala; fue parte de los servicios médicos del Ejército Libertador del Sureste. 

En 1917, Lazos León participó junto a un grupo de mujeres en negociaciones de pacificación entre Tiburcio Fernández Ruiz, líder del movimiento mapachista-anticarrancista y Rafael Cal y Mayor, partidario de la causa zapatista.

“La Maga de los sueños”

Con 26 años como especialista en anestesiología, en constante y permanente preparación, la doctora Ana María Castro Garduño es la directora del espacio en salud más grande e importante de Chiapas, el Hospital General “Dr. Jesús Gilberto Gómez Maza”.

Decidió a estudiar medicina, dijo, gracias a que creció en un ambiente vinculado a los temas de la salud. Su padre es médico y desde pequeña lo acompañó en su formación profesional y la atención que brindaba a sus pacientes en la Sierra Tarahumara.

Ella y sus hermanos, tres mujeres y un hombre, fueron educados sin estereotipos de género, sin prejuicios, y en cambio sí con un ejemplo de ayudar al prójimo; esos factores la motivaron para prepararse en el mundo de la medicina.

No obstante, la educación recibida desde casa le permitió lidiar con los prejuicios con los que se topó al estudiar la carrera, sobre todo con los profesores de mayor edad acostumbrados a trabajar con hombres.

Afortunadamente, en lo profesional nunca ha enfrentado ese tipo de situaciones. En la especialidad de anestesiología recuerda que había cierta paridad. En otras áreas la mayoría eran hombres y las pocas mujeres que se aventuraban eran discriminadas. De hecho, puntualizó, a lo largo de su carrera sólo conoce a dos mujeres que se especializaron en urología y traumatología.

Ingresó a la carrera de medicina en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en 1987. Al egresar surgió la oportunidad de laborar en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS); fue asignada a la delegación de Ocozocoautla, Chiapas, como médica general.

En la Ciudad de México se especializó. Cursó esos estudios en el Hospital General de México (CDMX), en 1995, con una duración de tres años. Por más de una década laboró en ese recinto, pero una crisis de inseguridad fue motivo para que su familia se mudara a Chiapas.

De regreso en la entidad trabajó en el Hospital Regional “Dr. Rafael Pascasio Gamboa” y en la Secretaría de Salud municipal de Tuxtla Gutiérrez, donde participó en muchas campañas de salud altruistas con el Club Rotario, ayudando a adultos y sobre todo a niños, algo que la ha marcado en lo profesional y personal.

Ejercer la medicina, sin excepción, requiere de total disponibilidad de tiempo y estar en constante actualización. La doctora Ana dice que no es fácil complementar el papel de profesional, madre y esposa, pero afirma que si existe la convicción y necesidad de superarse, siempre se encuentra el tiempo.

Actualmente la doctora Ana María Castro Garduño es directora del Hospital General “Dr. Jesús Gilberto Gómez Maza”, lo que describe como una gran responsabilidad que conllevó un cambio de vida radical, en plena pandemia del coronavirus. Es la número cinco y la primera mujer en ocupar el puesto, luego de ser jefa del Servicio de Anestesiología, con la total confianza del secretario de Salud.

Incendios, las brigadistas

A la lista de mujeres ejemplares se suman María Araceli Pérez Pérez y Rubicela Martínez Clemente, quienes laboran en la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) al interior del Cañón del Sumidero; la misión principal que tienen son los recorridos en esta reserva y hacer brechas cortafuegos para evitar los incendios forestales.

Aunque tienen cuatro años trabajando en la dependencia federal, desde hace 120 días (después de que recibieron cursos y capacitaciones) se integraron a la brigada que atiende estos siniestros que, hace algunos años, sólo se atendían por varones.

La nuevas tareas que tienen, dijeron, son claves para la conservación del medio ambiente y de uno de los sitios más emblemáticos que distingue a Chiapas en el mundo. Afortunadamente, explicaron al compartir parte de su trabajo, en lo profesional no han sido víctimas de alguna diferencia por parte de sus compañeros varones.

Antes de formar parte del equipo que atiende los incendios forestales, Pérez Pérez y Martínez Clemente realizaban una labor igual de importante: la reforestación de todas las zonas dañadas por el fuego.

Una de las tristezas más grandes que se han topado en este trabajo, es que se han encontrado árboles que cuidaron a lo largo de 12 meses y que fueron destruidos en un sólo día por los incendios forestales, siniestros que ocurren por la falta de conciencia de la población.

A lo largo de estos 120 días en que se prepararon, ya tuvieron la oportunidad de combatir de forma directa un incendio en la colonia San Pedro Progresivo.

Lo que se busca en la Conanp, comentaron, es que a futuro exista una brigada que esté integrada sólo por mujeres y que sean ellas las que lideren las acciones para atender todos los percances que se presenten en el Cañón del Sumidero.

Protección a la flora y fauna

Zaira Velázquez Jiménez es responsable de la Educación Ambiental en la reserva; desde hace 28 años ha trabajado en temas de conservación, dice, para que las nuevas generaciones puedan disfrutar de una área natural protegida en la flora y fauna.

Estar en este oficio, relató, demanda una entrega completa y los senderos se convierten en una segunda casa, pero el esfuerzo vale la pena. A lo largo de todos los años de trabajo, resaltó, uno de los logros más importantes es el nacimiento de varios cocodrilos, una especie que está en riesgo en la entidad.

Protección Civil

Capacitadoras, técnicas en Urgencias Médicas, especialistas en el área de Comunicaciones y combatientes del fuego los 365 días del año, así se definen Ámbar Martínez y Andrea Guadalupe Andrade Bonilla.

Martínez desde los 11 años de edad se integró a la Cruz Roja, todos los días atiende a personas lesionadas en los accidentes, también se ha sumado a las labores de rescate que realiza el Heroico Cuerpo de Bomberos.

En cambio, Andrade Bonilla es bombera rescatista; su principal actividad es la atención de incendios forestales, de pastizales, o los que se presentan en estructuras, en las que se incluyen viviendas, edificios, bodegas o cualquier otro tipo de construcción.

Es egresada de la Escuela Nacional de Protección Civil y su interés de servir a sus semejantes surgió desde que estaba a punto de estudiar su carrera, la protección civil se convirtió en su pasión.

Wendy Rodríguez Lara es radioperadora de Dirección de Emergencias y Capacitación; además, tiene una formación en enfermería. Desde hace más de cinco años colabora en el área y en sus inicios era auxiliar de emergencias, con el paso del tiempo obtuvo el encargo en el que se desempeña con entusiasmo. En sus horarios libres ejerce la profesión como enfermera, un oficio que también le apasiona.

Penélope Lara Gálvez es médica veterinaria y se hace cargo de la atención a la fauna que es víctima en los incendios, en especial en los incendios de pastizales que surgen durante la temporada de estiaje o en algunos incendios en las casas de la capital de Chiapas.

La principal actividad de Penélope es atender de manera profesional las lesiones que padecen los animales silvestres o mascotas que sufren heridas que son provocadas por el fuego.

Ayuntamiento, brigadistas de ejemplo

Ana Isabel Sánchez Jonapá es integrante del área de Capacitación, de la Secretaría de Protección Civil; sus actividades están orientadas a la impartición de talleres a los habitantes de Tuxtla Gutiérrez, con el objetivo de fortalecer la capacidad de los comités comunitarios, es decir, se busca que las personas conozcan de las acciones preventivas para evitar riesgos cuando se presentan los fenómenos perturbadores.

En este día, que apenas representa una reivindicación a toda la lucha que han hecho las mujeres en Chiapas, Cuarto Poder te presentó algunas historias de mujeres que son ejemplares y que, sin importar los paradigmas o los prejuicios que existen en sus funciones, hoy ocupan cargos que son importantes en la toma de decisiones y que involucran el cuidado del medio ambiente, salvar los ecosistemas, impulsar a sus pares en temas políticos y electorales. Un reconocimiento para todas.