Con residuos de café crean espuma de biopoliuretano

La ventaja es que al terminar la vida útil de la espuma, esta puede desintegrase rápidamente. CP
La ventaja es que al terminar la vida útil de la espuma, esta puede desintegrase rápidamente. CP

Los residuos de café son utilizados para el novedoso proyecto en el que trabaja Eder Armando Caballero Moreno, ingeniero químico de la Universidad Nacional de Colombia y estudiante de la maestría en Ciencias en Ingeniería Bioquímica del Tecnológico Nacional de México, campus Tuxtla Gutiérrez, bajo el enfoque de crear productos sustentables.

Materia

Se trata de la síntesis de espuma de biopoliuretano obtenida a partir de dichos residuos. Explicó que plantea la extracción del aceite del café gastado y su posterior síntesis química a partir de reacciones que realizan a nivel laboratorio para así obtener la espuma, que es el sustituto del poliuretano comercial y que tiene potencial biodegradabilidad, dado que proviene de una fuente renovable.

Indicó que el proyecto consiste en tomar residuos de café después de la preparación de la bebida, que es lo que normalmente se desecha; el residuo aún contiene moléculas de interés para su transformación.

Refiere que uno de los objetivos de este proyecto es evaluar nuevos aceites, analizar las condiciones de síntesis y escalar ya no a condiciones de nivel laboratorio sino a una escala industrial o semiindustrial, gracias a sus beneficios y ventajas.

“Al poder sintetizar un polímero con potencial de biodegradabilidad lo que están permitiendo es aprovechar materias primas que son residuales, valorizarlas y generar ese tipo de biomateriales que pueden ser utilizados para el aislamiento térmico de viviendas”, expuso el especialista.

Esto con el beneficio de que cuando termine su vida útil puede ser desechado con la seguridad de que se va a biodegradar, a diferencia de los aislantes comerciantes que se utilizan actualmente y los cuales pueden tardar cientos de años en el medio ambiente.

Vinculación

Caballero Moreno hizo hincapié en la importancia de la vinculación entre universidades, puesto que fue mediante un programa entre México y Colombia que tuvo la oportunidad de desarrollarse en materia de Biocombustibles en energías renovables y, al mismo tiempo, poder coincidir con grandes investigadores, en este caso con su directora del proyecto, Rocío Meza Gordillo.