En Chiapas, los productores a pequeña y mediana escala enfrentan varios problemas para tener una buena calidad en el grano en el cultivo de maíz; la alta humedad derivado del alto volumen de precipitaciones origina plagas de insectos, siendo el gorgojo el de mayor incidencia, lo que ocasiona una pérdida poscosecha de entre 30 y 40 por ciento.
Así lo explicó José Moisés Rodríguez Castellanos, colaborador del Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (Cimmyt) en Ocosingo, durante el Conversatorio Virtual: “Soluciones poscosecha, más grano, menos desperdicio”.
Detalló que en la región Selva y Tulija, por ejemplo, que abarcan Ocosingo, Chilón, Sitalá y otros municipios, hay un buen porcentaje de lluvias durante septiembre y octubre, lo que coincide con la madurez fisiológica del maíz, complicando tener una buena cosecha a tiempo por las desventajas que implica el almacenamiento y conservación del grano.
Otro factor es la economía de los productores, ya que la mayoría son de autoconsumo en zonas de alta marginación, sin embargo, gracias a la promoción de nuevas tecnologías sustentables para la poscosecha, específicamente para el almacenamiento, se ha alcanzado hasta un 90 por ciento de conservación de granos sin plagas, en varias zonas.
Indicó que los productores han visto que hay otras alternativas no tan costosas, que a su vez no afectan la salud de las personas al consumir los granos, por lo que han dejado de utilizar poco a poco productos agrotóxicos.
El conversatorio forma parte del proyecto “Fortalecimiento del acceso a mercado para pequeños productores de maíz y leguminosas, en Oaxaca, Chiapas y Campeche”, que impulsa el Cimmyt y Walmart Foundation.
El objetivo fue compartir las experiencias, aprendizajes y los resultados que se han obtenido en los tres estados, con la implementación de prácticas y tecnologías poscosecha, con la finalidad de que más productores conozcan sus beneficios. Participaron productores, técnicos e investigadores de las tres entidades.
El evento estuvo coordinado por Sylvanus Odjio, investigador del Cimmyt y coordinador de una red de plataformas de investigación para el estudio de procesos de almacenamiento para reducir pérdidas poscosecha.
Señaló que desafortunadamente las pérdidas poscosecha son bastante considerables entre los productores mexicanos, oscilando entre el 10 y 40 por ciento, sobre todo en el maíz, que se traduce en desperdicio de alimentos, que ya no son disponibles para el consumo humano o animal.
Las pérdidas poscosecha son causadas principalmente por plagas de gorgojos, barrenadores, hongos o roedores, y todas son muy perjudiciales, sobre todo para los pequeños productores debido a que su seguridad alimentaria depende de su cosecha. Las leguminosas en ocasiones desarrollan unas más resistentes.
Un reto para la agricultura es el cambio climático, sobre todo la falta de lluvias, lo que también beneficia el desarrollo de ciertos insectos.












