Con una improvisada cruz de cartón cargada por menores, unos 150 migrantes del grupo varado en Tapachula realizaron este sábado una corta caminata del parque Benito Juárez a las oficinas de la Comar.
Se trata de la representación del vía crucis del migrante, en rememoración de la expresión de fe de las comunidades cristianas hecha devoción con el sufrimiento del camino de la cruz de Jesús.
Esta acción llevada a cabo en el décimo día de protestas y manifestaciones que realizan los migrantes para llamar la atención de la autoridad federal del INM, la Comar, organismos civiles e instituciones de derechos humanos, con la intención de que se les otorgue los documentos y las facilidades para salir de la frontera sur sin ser detenidos.
La migración, que busca salir de un país en crisis, violencia y persecuciones, además de la falta de oportunidades trabajo, son las causas por las que miles de personas en todo el mundo tomen la determinación de abandonar su tierra natal, dejen su historia y familia en busca de encontrar mejores condiciones de vida.
Sin embargo, en ese camino el pan de cada día es el sufrimiento, la violencia y la discriminación social, situación que no es ajena a la que padeció el hijo de Dios, con ese sufrimiento al vivir lejos de su tierra natal.
En entrevista a Andrés Urdavieta Gavidia, uno de los migrantes colombianos en el evento, afirmó que es tan grave el dolor físico como espiritual por ser víctimas de sistemas económicos y políticos fallidos, que generan millones de personas excluidas y empobrecidas.
Ante esta situación, sólo les queda como opción migrar con sus sueños e ilusiones en la eterna búsqueda de mejores condiciones de vida, dejando en el camino su cultura, sus costumbres, valores religiosos, e incluso, la dignidad como ser humano.












