"Tradicionalmente, la queja es porque cuando hay que hacer recortes en el Presupuesto de Egresos nacional la tijera comienza por el apoyo a la cultura. Ahora, la protesta es porque el presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el maestro Sergio Vela, dilapida los recursos en viajes mientras el aparato burocrático a su cargo se desintegra con renuncias y despidos. Prácticamente la de Vela es la última dimisión pendiente.
En viajes internacionales y al interior de la República Vela dispuso de 761 mil pesos. Para un gobierno comprometido con la austeridad resulta escandaloso.
Hoy mismo, en nuestra sección de Cultura, escritores y artistas reclaman cuentas claras al maestro Vela que culmina una considerada carrera en las áreas de promoción cultural del gobierno en el centro de un penoso cuestionamiento público.
El exceso en los gastos del presidente de Conaculta contrasta con las limitaciones a las erogaciones en actividades culturales sustantivas.
Si bien el gobierno no crea la cultura, acción propia del hombre, sí es responsable de construir las condiciones que propician ese quehacer, primordialmente la libertad, pero también la educación y formación artística y el fomento de espectáculos y muestras que reanimen el interés por las mejores manifestaciones del espíritu.
Eso no es posible si los instrumentos imaginados para ello se descuidan y se usan egoístamente.
En el caso del Conaculta, la desidia es insoportable. Creada hace 19 anos por decreto, asume, como Consejo, supremacía sobre entidades formalmente integradas, como el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Instituto Nacional de Antropología e Historia, de prestigio y solidez de reconocimiento internacional. Ni siquiera sus presidentes han sido capaces de promover una ley orgánica adecuada a su composición y funciones.
Por supuesto que Vela tiene que comparecer ante la Comisión de Cultura de la Cámara de Diputados, y sus manejos financieros deben ser escrupulosamente revisados.
De la misma forma hay que esclarecer la situación de la megabiblioteca José Vasconcelos, donde hace dos anos se conjuntaron megalomanía, ignorancia y corrupción.
Bibliotecas y vida cultural no son complementos educativos, son la educación, como afirmó don Jesús Reyes Heroles, y requieren nuestra atenta supervisión.
El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes dice que el derroche se ""apega a la normatividad""; nadie lo duda. Con todo y leyes que lo respalden, realizar viajes de lujo con cargo al erario en un país carente de recursos es, ""aquí y en China"", un abuso. (El Universal)
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