De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), la reserva de la biosfera del volcán Tacaná -una montaña con cuatro mil 200 metros sobre el nivel del mar- tendrá una reforestación en los siguientes meses de 42 mil plantas de pino, a fin de reponer las hectáreas que se han dañado por los incendios forestales y las plagas.
En ese sentido, la dependencia federal a cargo de Francisco Javier Jiménez González, informó que se concluyeron los trabajos para este año en la zona con la cuarta reforestación de dos especies: pino ayacahuite y pino tabla, que fueron más de 11 mil 500 plantas.
En estas actividades participó la Brigada de Contingencias Ambientales de la Comunidad de Cantón Chiquihuite, donde sembraron 500 plantas sobre el paraje denominado La Cueva del Oso, que se ubica entre los tres mil 200 y tres mil 800 metros sobre el nivel del mar.
Restauración de superficie
“Esta reforestación fue realizada como una restauración de la superficie afectada por los incendios forestales del 2018, se quemaron 72 hectáreas del ecosistema de bosque de pino, así como en respuesta a las afectaciones debidas a la presencia del gusano descortezador (larva de Coleóptero Dendroctonus adjuntos) que generó afectaciones al pino existente en el volcán Tacaná”, remarcó la Conanp.
Sobre la emergencia sanitaria que actualmente se vive por la pandemia, personal de la dependencia federal aclaró que todas las acciones preventivas se realizaron con estricto apego a las recomendaciones de las autoridades de Salud y de Protección Civil.
La estrategia que se llevó a cabo para reforestar el Tacaná en cuatro etapas durante este 2020, implicó que todas las plantas fueron producidas en el vivero forestal de la comunidad de Talquián Viejo; a lo largo de 12 meses realizaron todo el trabajo, que incluyó el empaquetado y traslado de dicha especie a la zona donde de plantaron.
“Este 2020 termina con la siembra de 12 mil plantas de pino, mientras que para 2021 se pretende dar seguimiento a las especies plantadas y lograr una nueva reforestación de 30 mil plantas de la misma especie, planta que ya comenzó a ser producida en el vivero de la comunidad Talquián Viejo; además, se ensayará la producción de otras especies de plantas de bosque de niebla”, afirmó la Conanp.
Además de reponer las zonas afectadas por incendios, la reforestación está ayudando a que sean menores los efectos negativos ocasionados por fenómenos naturales o acciones antrópicas, recordando la gran importancia que tienen estos sitios como áreas de distribución y refugio de especies endémicas o en peligro de extinción como el quetzal, pavón, el chipe rosado, la tangara mexicana, entre otras, las cuales favorecen el equilibrio para la conservación de los ecosistemas de Chiapas.
La Conanp agradeció la participación que ha tenido el personal de la dependencia y de los comuneros; en suma es que se ha logrado avanzar en la recuperación de espacios dañados por actividades del hombre (incendios forestales) y también de otros problemas naturales como las plagas.











