No solamente el aumento de las gasolinas es factor para aumentar el pasaje por lo menos dos pesos más en la capital chiapaneca dentro del servicio de transporte colectivo, sino también por el incremento de los insumos y de las unidades que se han “disparado” hasta en 140 mil pesos más, declaró David Fonseca Cartagena, presidente de la Cámara Estatal del Autotransporte.
En este sentido, el también representante de la Coordinadora General de Trabajadores (CGT) anotó que para que las unidades continúen brindando un servicio de calidad a los usuarios es urgente el aumento de este rubro, pues desde hace dos años se viene revisando la situación financiera dentro del sector y no pueden sostener el servicio con la tarifa que han venido ofreciendo.
Externó que el daño en los costos de los insumos como refacciones han subido hasta en un 50 por ciento en los últimos años, pero aparte, la mano de obra para el mantenimiento de las unidades igualmente ha subido en un 40 por ciento de manera general y muchas rutas han disminuido el parque vehicular ante este panorama.
Explicó que son 17 rutas las que ya no están funcionando y se están “acomodando” en otras porque “ya no da para estar realizando los pagos” de cada factor; por ejemplo, por cada unidad que se adquiere, pagando un enganche previo, son 13 mil pesos mensuales los que se desembocan, es decir, se necesita 700 pesos cada semana que gane el colectivo para poder solventar los gastos, ya que fines de semana baja el pasaje.
Enfatizó que por ley no se puede tener más de 10 años circulando la misma unidad, por lo que tienen que renovar, sin embargo, la crisis financiera por la que atraviesa el sector hace imposible mantenerse y no saben cómo es que le hacen los “piratas” con unidades incluso más viejas.
Destacó que en las revisiones y los estudios en conjunto con la Secretaría de Transportes, en su momento se dio a conocer que la necesidad del aumento era hasta de 9 pesos: “el tema no es perjudicar a la sociedad, sino que necesitamos renovar las unidades y tener un poco más de solvencia, por ello la solicitud de dos pesos o mínimo de un peso”.
En los últimos siete años el único incremento ha sido de un peso, “por lo que reiteramos la compresión, ya que no es un capricho, es una necesidad imperante para el sector transportista y seguir dando el servicio a los usuarios de manera óptima”.
Sobre si existen otras vías de solución para no afectar el bolsillo de la ciudadanía, dijo que puede haber alguna posibilidad, pero lo ve difícil por el momento financiero que está atravesando el estado, como un subsidio u otra alternativa para los concesionados.












