Aunque se ha prometido que en la actual administración se entregarán más de 11 mil concesiones para regularizar el transporte “pirata”, esta acción no será la panacea para resolver todos los problemas que se enfrentan con la calidad, mejores unidades y hasta la reconversión de rutas que necesita la ciudad, dijo el secretario general del Sindicato del Transporte del Estado “Alianza”, Mario Bustamante Grajales.
Según las estimaciones de la Secretaría de Movilidad y Transporte, otorgar más concesionamientos dejaría en Chiapas una derrama anual de 620 millones de pesos, recurso que se obtendría a través del pago de impuestos que realizarán los concesionarios.
En este rubro, Bustamante Grajales insistió en la necesidad de hacer estudios de factibilidad, para que se otorguen los permisos en las zonas que realmente lo requieran y no se afecte la economía de los transportistas donde existe un exceso de vehículos.
Consideró que entregar concesiones no va a regularizar al gremio; lo más importante, opinó, es que los espacios se asignen a las personas que han dedicado su vida al volante, aunque lo complicado será excluir a los grupos o líderes que también requieran beneficios. La secretaría, dijo, no tiene las herramientas operativas para desplazar al transporte ilegal.
Esas unidades “salen cuando quieren, se guardan cuando quieren y no hay seguridad para la prestación del servicio, y menos para el traslado del usuario; la mayoría de los crímenes que se cometieron fueron en vehículos irregulares”.
Lo que se tiene que hacer para frenar los abusos en el sector, refirió el transportista, es que la misma dependencia estatal ponga atención en las Sociedades o Cooperativas, debido a que no se pueden dejar en manos de “coyotes” los espacios que después se traduce en corrupción.
Tras hacer un balance de estos meses de la pandemia, recordó que los ajustes sanitarios impactaron en un 50% de las unidades que prestaron el servicio y que, en los meses más críticos, apenas levantaron al 10% de los pasajes habituales y el servicio se volvió poco rentable.











