Después de siete años de clases, 18 católicos adultos concluyeron el Curso de Teología para Laicos, impartido por los obispos y sacerdotes de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas.
Los 18 católicos, hombres y mujeres, recibieron el documento correspondiente al finalizar la misa de las 12 horas celebrada el domingo pasado en la Catedral.
María Angelina Gómez Martínez, una de los graduados, dijo: “estoy muy emocionada, dándole gracias a Dios primeramente; a los señores obispos y a nuestros asesores porque fue un regalazo de Dios, una formación bastante amplia que como católicos debemos conocer para experimentar y llevarlo a la práctica, a la vida, para nuestras familias y nuestros prójimos”.
Amalia Carmen Pérez agregó: “yo le estoy muy agradecida a Dios, al padre Orlando, a los coordinadores, al señor obispo Felipe Arizmendi Esquivel, principalmente, que es el que movió todo para que recibiéramos estos cursos. Yo soy muy ignorante pero no fallaba para vivir el momento. Estuvimos siete años en el curso”.
La religiosa Rosa María Marmolejos explicó que en promedio fueron 70 personas que iniciaron el curso, pero algunas no han cursado una o dos materias, y por lo tanto no han egresado, pero podrán hacerlo al concluirlas.
Señaló que se impartieron 21 materias, en las áreas:bíblica, teológica y pastoral, con temas como introducción a la sagrada escritura, los cuatro evangelios, carta paulina, libro profético, introducción a la teología, cristología, eclesiología, Dios Creador, antropología, la Santísima Trinidad, católico defiende tu fe, que dio Arizmendi Esquivel, los sacramentos, liturgia, los mandamientos, historia de la Iglesia, entre otras. La última que terminaron el viernes pasado fue derecho canónico.
“Lo interesante es que no terminamos aquí con este grupo sino que el 6 de enero comenzamos otro ciclo, pero ya no serán siete años sino que lo vamos a reducir a tres años y medio, dando dos materias cada viernes”, afirmó.
Dijo que en el curso participaron católicos de las 8 parroquias de la ciudad y fue impartido en el centro pastoral que funciona en un edificio ubicado en la parte posterior del templo de San Nicolás, que está atrás de la Catedral.











