Concluye exploración en los embovedados

Concluye exploración en los embovedados

Un equipo multidisciplinario de expertos, encabezado por el Premio Chiapas Martín Mundo Molina, realizó la primera exploración humana a los embovedados y subterráneos de Tuxtla Gutiérrez que datan de mediados de siglo pasado.

En la investigación se utilizó tecnología de punta junto a la participación de colegios, Protección Civil, académicos y estudiantes de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) obteniendo un muestreo que alerta sobre las condiciones de vulnerabilidad y falta de mantenimiento de los subterráneos utilizado como desfogues de aguas tributarias al Río Sabinal.

En este sentido, el académico chiapaneco Martín Mundo Molina explicó que se ha realizado tres recorridos al interior de los embovedados del Arroyo San Roque que tiene una longitud aproximada de un kilómetro. El último de ellos se realizó el 23 de noviembre, con un equipo de especialistas compuestos por ingenieros hidráulicos, especialistas en ciencias de los materiales, estructuras, corrosión y topografía.

El objetivo es evaluar el estado de los materiales de dichos embovedados —creados en torno a 1950— por ejemplo en las estructuras de mampostería de ladrillo, mampostería de piedra y estructuras de concreto, ante la acción de agentes corrosivos.

Los agentes corrosivos más importantes son la humedad al interior de los embovedados que es permanente durante el año, la acción de los sulfuros generados por las aguas negras, la carbonatación, la acción de los iones de sulfatos y también la difusión de manchas de salinidad en el caso del ladrillo por la presencia permanente de humedad.

Durante la inspección técnica se revisó de forma cualitativa el estado estructural de dichos elementos ante la acción de los agentes antes mencionados, pero también por las aceleraciones generadas por los últimos sismos suscitados en la entidad.

Al momento se está procesando dicha información esperando tener los resultados sobre la acción de los sulfatos y corrosión de materiales, así como el estado estructural de la mamposteria y concreto antes del 15 de diciembre (una vez que se haya procesado toda la información obtenida en las tres incursiones por el equipo de especialistas).

Respecto al trazo satelital del embovedado, las tres incursiones han permitido obtener la información de campo necesaria para generar en gabinete el trazo satelital del mismo, es decir, ubicar en planta el embovedado, materializando dicho trazo de acuerdo al Sistema Geodésico Nacional, utilizando un punto de referencia de dicha Red.