A través de una coordinación de esfuerzos entre el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, el Sistema Estatal de Protección Civil y Conagua, concluyeron las obras de rehabilitación y mantenimiento del embovedado San Roque.
Con esta obra se logró zampear el piso del mismo, el cual tenía más de 40 años sin mantenimiento, lo que representaba un verdadero peligro para la población de la capital chiapaneca.
En este sentido, la secretaria de Protección Civil municipal, Elizabeth Hernández Borges, destacó que la obra se realizó gracias a un recurso extraordinario, autorizado por el cabildo tuxtleco, ante los riesgos que representaba por la temporada de lluvias.
Por ello, al terminar los trabajos de mitigación, Hernández Borges resaltó que con esto se garantiza el flujo correcto de las precipitaciones pluviales, con un embovedado libre de material pétreo, rehabilitado y sin afectaciones como los socavones que por más de 40 años no se atendían.
Resaltó que los trabajos realizados entre la séptima avenida Sur y la segunda avenida Sur favorecen a más de 200 viviendas, y “a partir de este momento sólo se estará monitoreando y brindando mantenimiento al afluente, para que su tiempo de vida sea mayor, ya que el concreto con el que se rehabilitó el piso del embovedado es de alta resistencia”.
Cabe destacar que los trabajos culminaron desde el 15 de junio, tal y como estaba planeado al inicio de las tareas.
La secretaria pidió a la población no tirar basura en calles, alcantarillas o coladeras, “ya que eso hace que los embovedados se saturen y terminen por generar socavones en el piso y paredes del mismo”.
“Es responsabilidad de todos cuidar nuestro entorno, y evitar inundaciones o riesgos que nos puedan llevar a contingencias que son provocadas por la acción de las personas”, indicó.
Con la ley que se acaba de aprobar para la eliminación de uso de plástico, se espera que disminuya la contaminación con material que tapa las alcantarillas y registros, lo que a su vez causa inundaciones.












