El presidente de la CEDH, Juan Óscar Trinidad Palacios, condenó enérgicamente la agresión contra policías estatales y municipales durante un desalojo en la comunidad “El Aguaje” y enfatizó que nada justifica una agresión tan desproporcional como la acontecida el viernes 29 de septiembre en contra de las fuerzas de seguridad.
Explicó que el personal de este organismo a su cargo dio fe de esa artera agresión, incluso estuvo en grave riesgo su integridad física ante los disparos incriminados de arma de fuego que se realizaron en contra del personal policial.
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En ese sentido, reprobó cualquier agresión en contra de las instituciones y particularmente de los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, más aún cuando éstos observan los protocolos establecidos por el orden jurídico mexicano y los tratados internacionales.
“Resulta condenable que algunas personas que se encontraban bloqueando el tramo carretero a la altura de la comunidad “El Aguaje”, hayan agredido a las fuerzas del Estado mediante el uso de armas de fuego, incluso algunas de uso exclusivo del Ejército y Fuerza Aérea, lo cual constituye un agravio a las instituciones, más aún cuando los elementos policiales no portaban armas de fuego y únicamente llevaban consigo equipo anti motín”, sostuvo.
Trinidad Palacios, enfatizó que la Comisión Estatal de los Derechos Humanos está convencido de que antes de cualquier situación de violencia debe prevalecer el diálogo y el pleno respeto a los derechos humanos.
Se debe buscar el pleno respeto a los derechos humanos y la libre determinación de los pueblos originarios, estos hechos agravian a la sociedad y enlutan y llenan de dolor a las familias de los servidores públicos que estaban cumpliendo con su deber en defensa de la legalidad y del estado de derecho.












