El asesinato de seis ejidatarios por arma de fuego en el municipio de Ixhuatán, ocurrido el pasado 28 de enero, escaló a nivel nacional, luego de que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) condenara los hechos y llamara enérgicamente a las autoridades del estado para garantizar el derecho humano a la vida de las personas en comunidades en conflicto.
A través del comunicado emitido a través de redes oficiales, la CNDH manifestó sus condolencias a los familiares de las personas que perdieron la vida en el enfrentamiento, además de hacer un llamado al gobierno de la entidad a “preservar el estado de derecho y realizar con eficiencia, oportunidad e imparcialidad las investigaciones que permitan ubicar y procesar a los probables responsables”.
“La CNDH llama a las autoridades estatales y municipales competentes a convocar una mesa de diálogo y distensión entre los representantes de las comunidades implicadas, para establecer los consensos que restituyan las condiciones de paz y concordia en la región”.
Asimismo, solicitó la intervención de las autoridades agrarias locales y federales para determinar alternativas de solución al conflicto que derivó en actos violentos.
En este sentido, el organismo nacional reafirmó su compromiso de contribuir con la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chiapas, “para la protección, defensa y garantía de los derechos de las víctimas y los deudos del ataque armado”.











