De las 90 unidades con las que contaba en un inicio el parque vehicular del Sistema de Transporte Urbano de Tuxtla (ConejoBus), en la actualidad solo 34 brindan el servicio a los usuarios de la capital del estado.
Los accidentes de tránsito, así como las fallas mecánicas por el uso cotidiano de las unidades, han provocado que 56 de las 90 unidades del ConejoBus hayan dejado de operar, tanto de la ruta 1 como de la 2.
Vandalismo
A estos factores que han propiciado la disminución del parque vehicular de este transporte público, se suman aquellos provocados por los hechos vandálicos que desde el 2015 se han suscitado por las protestas del magisterio y de algunas organizaciones sociales.
En octubre del 2015, sobre el tramo de la carretera Tuxtla-Ocozocoautla, una unidad del ConejoBus quedó reducida en cenizas tras ser incendiada, hecho que fue atribuido a un grupo de maestros pertenecientes a la CNTE y jóvenes normalistas.
El último acto vandálico perpetuado en contra de una unidad de este transporte ocurrió a penas el pasado 13 de octubre, cuando estudiantes de la Escuela Normal Jacinto Canek se apoderaron del camión de la ruta 2-024, la cual quedó prácticamente destruida.
El secuestro de estas unidades y la quema de algunas de ellas durante las protestas del magisterio, obligó a las autoridades de la Dirección General de Transportes Urbanos de Tuxtla S.A. de C.V. ha suspender el servicio de la ruta 1 y 2 en más de 10 ocasiones, generando pérdidas económicas superiores a los 300 mil pesos.
En la actualidad solo operan 34 unidades, lo cual ha venido a agravar aún más la crisis que enfrenta este medio de transporte urbano, pues este número de camiones es insuficiente con la demanda que requieren los más de 70 mil usuarios que diariamente hacen uso de este transporte.
Al día de hoy se estima que el número de usuarios ha disminuido aproximadamente a 45 mil, lo que representa una pérdida cercana al 30 por ciento.
En mayo del 2009 se publicó en el Periódico Oficial del Estado el decreto 231 por el que fue constituido el Fideicomiso Público para la Modernización del Transporte, que permitió constituir el Sistema de Transportes Urbanos de Tuxtla Gutiérrez, S.A de C.V. (Situtsa).
La sustitución de los 144 colectivos de las rutas uno y dos por aquellos modernos camiones con aire condicionado, daba a los 139 socios la oportunidad para que esa transición casi obligada dejara buenos frutos en beneficio de sus familias.
Sin embargo, el Sistema de Transporte Urbano de Tuxtla (Situtsa) enfrentó desde sus inicios una serie de problemas financieros derivados de la mala administración que ha prevalecido desde que fue creada la empresa, generando diversas protestas por parte de los socios del ConejoBus.
A la fecha, varios de los socios han expuesto en varias ocasiones la grave situación que enfrenta esta empresa creada desde más de seis años, la cual aseguran les adeuda pagos atrasados.
“Vienen arrastrando pagos de dos y de tres meses a cada socio es lo mismo cada mes y prácticamente tenemos que mendigar y pedirles que necesitamos ese dinero, la mayoría de los socios somos personas mayores de más de 70 años, unos van en bastón, en silla de ruedas, otros de plano ya no llegan, mejor se encargan los hijos de hablar con los directivos de la empresa” indicó uno de los socios afectados.
Si se toma en cuenta que cada unidad tuvo un costo promedio de un millón 400 mil pesos, se estima que las unidades que han dejado de circular en la capital del estado representan pérdidas para la empresa por arriba de los 70 millones de pesos.
Sin embargo, los socios del ConejoBus consultados señalaron que el costo real de los camiones que se adquirieron en el sexenio pasado fue de poco más de 800 mil pesos por unidad.
De igual manera, cuestionaron el número de unidades que actualmente dan el servicio de transporte público de la ruta 1 y 2 en Tuxtla Gutiérrez.
“Hay compañeros que nos han dicho que en la ruta 1 solo operan 20 camiones y en la ruta 2, cinco, lo cual contrasta con los 34 que dicen están operando en la ciudad”, señaló uno de los socios.
Denunciaron que unidades dedicadas exclusivamente para personas con discapacidad y que realizaban el circuito hacia el CRIT, han sido utilizadas para dar el servicio a los usuarios en general, esto para cubrir parte de la demanda de transporte público en ambas rutas.
Las unidades que aún están en funcionamiento se encuentran en malas condiciones, por dentro y por fuera, sobre todo en lo que respecta a la publicidad que traían en la parte lateral y trasera, las cuales fueron retiradas, dejando una imagen de suciedad y desgaste a los camiones.
A siete años de haberse constituido formalmente, el Sistema de Transportes Urbanos de Tuxtla Gutiérrez, mejor conocido como ConejoBus, se encuentra en una de las peores etapas y que lejos de tener una solución por parte de la empresa, su situación se agrava conforme pasa el tiempo, debido a los problemas financieros que enfrenta, así como la molestia de gran parte de los socios que hoy en día prefieren que les devuelvan sus placas para poder trabajar de manera independiente como lo hacían antes del 2010.












