La conectividad nacional con la que cuenta Chiapas, a través de los vuelos directos desde Tuxtla Gutiérrez hacia las principales ciudades sumados a los que se tienen hacia Centroamérica, ha facilitado la llegada de turistas, resaltó Ulises Daniel González Gordillo, presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV), Filial Chiapas.
“El aeropuerto ya se expandió, está en un proceso de crecimiento, lo cual da ventaja de recibir más visitantes; es [algo] muy bueno la conexión con Guatemala, es conectarnos con el mercado de Centroamérica que normalmente se captaba en las fronteras de Comitán, Tapachula”, pero ahora las personas pueden llegar directo a la capital para distribuirse hacia otros lugares.
Uno de los proyectos carreteros que espera el sector, considerando que se construye el Tren Maya, es que se pueda consolidar la conexión de mejor forma entre San Cristóbal de Las Casas, Ocosingo y Palenque.
Respecto al periodo de vacaciones de Semana Santa, comentó que al consultar a las cadenas de valor se puede calificar como una buena temporada, pues los porcentajes de ocupación oscilaron entre 70 y 90 %.
Lo que se debe entender —dijo— es que también ha cambiado el comportamiento de los turistas y las ofertas que hay en los alojamientos mediante plataformas, es decir, estos espacios no están dentro del registro de la ocupación o afluencia.
Al desplazarse a varios destinos turísticos —debido a la atención que brindó a los clientes—, refirió que se notó la presencia de visitantes nacionales y extranjeros, pero con una gran mayoría de población local.
En un análisis realizado, este factor puede asociarse con la situación económica que se vive a nivel internacional, lo que genera un impacto en el bolsillo de la población y hace pensar dos veces en la posibilidad de viajar o comprar un paquete turístico, comentó.
En un sondeo general con el sector, explicó que la mayoría reportó que sus vehículos estaban rentados y se registró una movilidad parecida a lo que ocurrió durante el 2022.
Una de las ventajas del turismo —refirió— es que se trata de una cadena de valor que genera beneficios desde un productor agrícola hasta los artesanos, centros ecoturísticos, hoteles y demás rubros.












