Aunque la pandemia originada por el coronavirus provocó que las funciones en el aeropuerto internacional “Ángel Albino Corzo” se desplomaran hasta un cinco por ciento, la baja de nuevos casos infectados todos los días ha originado que las conexiones aéreas comiencen a normalizarse, dijo Antonio Noguera Zurita, director general en esa sociedad operadora.
Entrevistado sobre el tema, recordó que desde el mes de marzo presentaron una caída en el número de visitantes, sin embargo, fue en mayo cuando la situación se complicó; después de esas semanas, los porcentajes de personas que ingresaban vía aérea subieron.
En la actualidad, calculó, el aeropuerto internacional tiene entre 12 y 15 vuelos diarios; algunos de los viajes son de visitantes que buscan pernoctar en la entidad. Los datos históricos muestran que en ese mismo inmueble, pero en el 2019, en un sólo días se contabilizaron hasta 49 operaciones de aeronaves.
El director de la Sociedad Aérea explicó que, en conjunto con la Secretaría de Salud de Chiapas, se instaló un filtro sanitario para cuidar la seguridad de las personas que llegaban a Tuxtla Gutiérrez, las que salían y para el mismo personal.
La baja de los casos confirmados de la pandemia, resaltó, ha generado que las operaciones se mantengan por arriba del 60 por ciento; en promedio, cada avión viene con el 70 por ciento de su capacidad máxima en pasajeros.
En sus mejores momentos, dijo, el aeropuerto internacional Ángel Albino Corzo durante el 2019 movió a 120 mil pasajeros de forma mensual; sin embargo, en agosto de este año contabilizaron apenas 56 mil usuarios que utilizaron la vía aérea para ingresar a Chiapas.
Finalmente, reconoció que el impacto de la pandemia fue tan grave que, en su momento, sí se aplicaron cancelaciones de vuelos de forma temporal; no obstante, en la actualidad se tienen conexiones a casi todas las entidades del país, salvo el caso de Puebla, una ciudad repleta de estudiantes pero sin tanta demanda en conexión aérea.












