El investigador, economista y político mexicano Manuel Aguilera Gómez, ex regente de la Ciudad de México, afirmó que: “Mientras no reconsideremos y no revaloremos el papel del estado en la vida económica, no vamos a sacar al país adelante”.
“No estoy hablando de volver al viejo sistema político mexicano que ya se acabó, sino de una forma de política económica en la que la inversión pública era el motor del crecimiento económico porque arrastraba a la inversión privada”, agregó.
El también ex director del ISSSTE dijo lo anterior al disertar en San Cristóbal de Las Casas la conferencia magistral titulada «La banca en México. Origen, evolución y perspectivas. Economía política de las finanzas», auspiciada por la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach) y la Fundación Manuel Velasco Suárez, que preside Jesús Agustín Velasco Siles.
Ante decenas de personas reunidas en el Auditorio Manuel José de Rojas de la Facultad de Derecho de la Unach, el ex senador y ex diputado federal priísta dijo que con una política económica en la cual el actor principal era el Estado, que duró 48 años, desde la época del presidente Lázaro Cárdenas hasta José López Portillo, la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) fue de 6.4 por ciento anual.
En cambio, agregó, con el presidente Miguel de la Madrid Hurtado, con quien inició la actual política económica, fue de 0.2 por ciento; con Carlos Salinas de Gortari, de 4 por ciento; con Ernesto Zedillo, de 3 por ciento; con Vicente Fox, de 2 por ciento; con Felipe Calderón, de 1 por ciento “y ahora vamos por la misma senda”.
Manifestó que en esos 48 años la devaluación del peso era de 6.2 por ciento y con De la Madrid fue de 94 por ciento, “lo que significa que año con año se duplicaba el precio del dólar”.
Aseveró que en esos 48 años, México pasó del lugar 27 al 8 a escala mundial. “En 1982 éramos la octava economía del mundo por el tamaño del PIB y hoy somos la 14 o 15”.
Casi al final de su exposición de más de hora y media, se pregunto: “¿Cuál es el horizonte para el país? Yo me temo que mientras no reconsideremos y no revaloremos el papel del Estado en la vida económica, no vamos a sacar al país adelante”.
Comentó que José Ángel Gurría, presidente de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), dijo que “la economía del año pasado absorbió el 37 por ciento de las inversiones extranjeras del mundo y sin poner en tela de juicio sus números, yo me pregunto: ¿si con el 37 por ciento de todos los fondos disponibles para inversión extranjera directa que llegan a México crecimos el 2 por ciento, de qué tamaño vamos a necesitar fondo extranjeros para impulsar con mayor dinamismo la economía mexicana?”.
Continuó: “Independientemente de que hay mucho de fantasía en estas apreciaciones, el hecho real es que por este camino no vamos a avanzar”.
Luego de reseñar la historia de la banca en México, sostuvo que “la nueva organización bancaria no nos puede asegurar progreso porque no es de fomento sino de comisionistas. El cobro por servicios representó en 2011 el 141 por ciento de las utilidades”.
Al finalizar, expuso que: “Los dueños no eran banqueros sino bolsistas; es decir, dueños de las Casas de Bolsas, y ser banquero y bolsistas es, por lo menos desde el punto de vista de actitud, gente totalmente distinta. El bolsista apuesta y el banquero presta, presta con garantías de seguridad”.












