Confinamiento incrementa ansiedad en adultos mayores

Con el confinamiento a raíz de la pandemia la socialización ha disminuido tanto, al punto que empieza a generar problemas y estrés importantes, que muchas veces está condicionado por irritabilidad, sensación de tristeza, trastornos en el sueño, en la alimentación, sedentarismo que conlleva a aumento de peso y otros factores.

Todos estos síntomas asociados al confinamiento se tienen que prevenir, principalmente entre niños y adultos mayores, manifestó la geriatra con alta especialidad en envejecimiento cerebral y demencias, Anamaría Rosales Vargas.

Enfatizó que estar confinado no quiere decir que no se pueda tener una rutina, y eso es un error que muchos han cometido, ya que perder las rutinas provoca en el cerebro una confusión y se hace más lento, generando queja de memoria y mayor sensibilidad.

Si a todo eso se agrega la presión de los duelos que se están viviendo, por un vecino, un amigo, un familiar cercano, pareja, un hijo, la pérdida de salud por el coronavirus, el panorama global, se aumenta la sensibilidad ante las enfermedades.

Destacó que incluso puede derivar en la depresión si no se actúa de forma oportuna. El trastorno de ansiedad y depresión se ha visto en aumento de forma impresionante durante el confinamiento. En su experiencia, una importante cantidad de sus pacientes presentan ansiedad.

Uno de los síntomas más reportados en los de la tercera edad es la falta de sueño, pérdida de apetito, pérdidas de memoria, por lo que en caso de detectarlo es importante acudir con un especialista.

Tomar en cuenta este tipo de situaciones y tratar de generar algunos medios para no caer en ello es lo importante. Lo más recomendable es tener rutinas establecidas, levantarse y dormirse a la misma hora, desayunar, comer y cenar de forma saludable, modificar los hábitos de acuerdo a la cantidad que se gasta.

Otra recomendación es activar la comunicación, si bien las redes sociales pueden ser un arma de dos filos, entre acceder a información que gran impacto hasta contactar a las personas queridas.

Consideró que se ha confundido el término distanciamiento físico al social: el primero tiene que ver con la distancia que guardamos entre una persona y otra, lo recomendado por los doctores; el segundo va relacionado al aislamiento.