En un comunicado firmado por el subcomandante Moisés, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) anunció que 12 “compañeros zapatistas” han muerto a causa de Covid-19. “Estas 12 ausencias son responsabilidad nuestra. No son culpa de la 4T o de la oposición, de neoliberales o neoconservadores, de chairos o fifís, de conspiraciones o complots. Pensamos que debimos haber extremado más todavía las precauciones”.
Agregó que “actualmente, con la falta de esos 12 compañeros/as a cuestas, mejoramos en todas las comunidades las medidas de prevención, ahora con el apoyo de organizaciones no gubernamentales y de científicos que, a título individual o como colectivo, nos orientan en el modo de afrontar con más fortaleza un posible rebrote”.
Aseguró que “decenas de miles de cubrebocas -diseñados especialmente para evitar que un probable portador contagie a otras personas, de bajo costo, reusables y adaptados a las circunstancias- se han distribuido en todas las comunidades y otras decenas de miles más están siendo producidos en los talleres de bordado y costura de insurgentes/as y en los poblados”.
Señaló que “el uso masivo de cubrebocas, la cuarentena de dos semanas para quienes pudieran estar infectados, la distancia y el lavado continuo de manos y rostro con agua y jabón, además de evitar en lo posible salir a las ciudades, son medidas recomendadas incluso a hermanas/os partidistas, para contener la expansión de contagios y permitir el mantenimiento de la vida comunitaria”.
Expresó que “la pandemia de Covid-19 no sólo mostró las vulnerabilidades del ser humano, también la codicia y estupidez de los distintos gobiernos nacionales y sus supuestas oposiciones. Medidas del más elemental sentido común fueron despreciadas, apostando siempre a que la pandemia sería de corta duración. Cuando el paso de la enfermedad se fue haciendo cada vez más dilatado; empezaron los números a sustituir tragedias. La muerte se convirtió así en una cifra que se pierde a diario entre escándalos y declaraciones. Un comparativo tétrico entre nacionalismos ridículos. El porcentaje de bateo y de carreras limpias que determina qué equipo, o nación, es mejor o peor”.
En cuanto al recorrido “planetario” que iniciarán en abril las delegaciones zapatistas, integradas mayoritariamente por mujeres, el EZLN manifestó que “hablaremos al pueblo español, no para amenazar, reprochar, insultar o exigir. No para demandarle que nos pida perdón. No para servirles ni para servirnos. Iremos a decirle al pueblo de España dos cosas sencillas: Uno, que no nos conquistaron. Que seguimos en resistencia y rebeldía; y dos, no tienen por qué pedir que les perdonemos nada. Ya basta de jugar con el pasado lejano para justificar, con demagogia e hipocresía, los crímenes actuales y en curso: el asesinato de luchadores sociales, como el hermano Samir Flores Soberanes; los genocidios escondidos detrás de megaproyectos, concebidos y realizados para contento del poderoso -el mismo que flagela todos los rincones del planeta-, el aliento monetario y de impunidad para los paramilitares; la compra de conciencias y dignidades con 30 monedas”.












