El director general del Centro Nacional de Trasplantes de la Secretaría de Salud federal, José Salvador Aburto Morales, confirmó para el 2017 la construcción del nuevo Centro Estatal de Trasplantes, para el cual se presupuestarán alrededor de 11 millones de pesos.
Comentó que el objetivo es seguir fortaleciendo al Centro Estatal porque su labor es de las más importantes, ya que consiste en dar una nueva oportunidad de vida a quienes más lo necesitan.
“Estamos convencidos que la donación de órganos es uno de los actos más altruistas que puedan existir para ayudar a los demás”, enfatizó.
Aburto reconoció el trabajo que se realiza en Chiapas para conformar una red de donadores que de forma altruista cooperan para ayudar a los demás a continuar viviendo.
Detalló que en el país existen más de 20 mil personas que están en espera de un riñón, cornea, hígado, entre otros órganos; tan solo en Chiapas existen 90 chiapanecos inscritos en esta lista, de los cuales 71 necesitan un trasplante de córnea y 19 de riñón.
“Actualmente Chiapas se distingue porque tiene grandes centros como los Hospitales Regionales de Alta Especialidad y un nuevo Centro de Especialidades, donde tienen programas de trasplante renal y de córnea”, indicó.
Recordó la realización de un convenio de colaboración en materia de donación y trasplantes de órganos para el fortalecimiento de la salud en los Centros de Reinserción Social de la entidad, encabezado por el gobernador del estado, Manuel Velasco.
“Esta alianza se realizó en el marco del decreto de la Ley Nacional de Ejecución Penal y está conformada por la directora del Centro de Trasplantes del Estado de Chiapas, Ingrid Lizeth Villaseñor Fraga; el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Jorge Luis Llaven Abarca; y Miguel Ángel Avendaño Herrera, encargado del despacho de la Dirección General del Régimen Estatal de Protección Social en Salud”, dijo.
Finalmente, apuntó que dicho convenio convierte a Chiapas en el primer estado de la región Sur-Sureste en cumplir con la reforma del Sistema de Ejecución Penal para reforzar los servicios de salud dentro de los Centros de Reinserción Social como un derecho de vida, y tiene como finalidad promover la acción de donar órganos entre las personas privadas de su libertad como un derecho humano, entre orientaciones psicológicas y capacitaciones.












