El conflicto interno que existe entre ejidatarios y avecindados del ejido Marte R. Gómez, de Mazatán, ha sido el principal problema para que haya un retraso en materia de desarrollo social de esta localidad.
Miembros de uno de los grupos acusaron que algunos líderes que representan la autoridad ejidal promueven el divisionismo entre los comuneros por pretender el control del manejo de obras y beneficios de programas sociales dirigidos a las familias vulnerables que ahí habitan, “lo que provoca que estos no aterricen a esta comunidad”, señaló Karen Urbano López, presidente de Copladem en el ejido.
Señaló que aunque hay propuestas de obras por parte de autoridades municipales, los avecindados señalan que los mismos ejidatarios les impiden aceptar los proyectos, pues aseguran que son ellos los que determinan qué se hace en la comunidad, situación que frena el progreso del ejido y afecta a la comunidad, pues consideran que están politizando el bienestar de la ciudadanía.
Atraso social por conflicto
Mientras que en otras localidades se hacen obras de impacto social, Marte R. Gómez es catalogado como un ejido complicado para invertir, “dado que existe este tipo de conflictos entre ejidatarios y avecindados”, señaló el juez primero rural, Alfredo Velázquez, quien ratificó que algunos ejidatarios ven sus propios intereses y no de manera colectiva.











