Desde la década de los sesentas, las elecciones en los pueblos indígenas eran regidas por usos y costumbres, una participación tradicional que iniciaba como parte de una fiesta y terminaba con el reconocimiento público sin participación política directa.
En su momento, el reconocido tradicionalista Manuel Kulub, (+), destacaba que, para que, el proceso fuera valido y el reconocimiento legal de las autoridades legalmente fuera efectivo, tenían forzosamente que registrarse en un partido político y que para ese entonces, el único instituto político con presencia y aceptación en municipios indígenas era “el que trae los colores de la bandera”, el PRI.
En entrevista, el cronista y líder regional Manuel Santiz “N” (que pidió discreción sobre sus datos personales) explicó que “el caso de Oxchuc no es único, porque antes el partido del PRI solo servía para avalar la elección de usos y costumbres y únicamente registrar la planilla que ganaba en el plebiscito; al no haber otros contrincantes, lo que se decida al interior del Partido era la decisión municipal”.
Recordando el pasado y el inicio de la intromisión de los institutos políticos y sus actores principales retoma el inicio de los conflictos electorales y postelectorales en el municipio de Oxchuc.
“Todo empezó cuando era presidente municipal Juan Sánchez Gómez y tenía como síndico a Juan Encinos Gómez, éste último derrocó a su presidente y quedó en el cargo en calidad de sustituto”.
“Llegan las elecciones y como todo presidente en turno apoya a su candidato preferido y fue así como Juan Encinos Gómez en calidad de presidente sustituto apoyó a su precandidato que perdió el plebiscito, ahí fue donde se reveló a nuestras tradiciones basado en usos y costumbres, y buscó apoyo en el Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional en 1988”.
Juan Encinos, quien ahora busca anular la participación de la población a través de los procesos electorales, afirma por un lado que quiere sacar a los partidos, pero hasta hace poco había sido promotor del PRD y Morena.
Dentro de este contexto Manuel Santiz “N” quien se asume como simpatizante “no militante” de Acción Nacional, destaca como antecedente que durante el periodo que Juan Encinos Gómez fue presidente sustituto una vez que traicionó a quien lo apoyó para que fuera síndico, comenzaron las persecuciones, quemas de casas, encarcelamientos en contra de los que no eran priístas, con el pretexto de hacer cumplir los usos y costumbres.
Finalmente confirmó que diversos partidos están operando al interior del municipio, porque la posición de rechazo a los partidos políticos es únicamente de un grupo de dirigentes encabezados por Oscar Gómez López, Juan Gabriel Gómez Méndez y el propio Juan Encinos Gómez, quienes buscan un espacio político.












