Se conforma en Tapachula una agrupación de profesionales que ejercen el periodismo y la comunicación, que coordinan esfuerzos para la promoción, defensa y el ejercicio de los derechos de libertad de expresión y de prensa consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
El Consejo Directivo de esta organización está conformado por los comunicadores: Marco Briones, Ramón García, Rubén Zúñiga, César Solís, Leonel Mejía, Enoch Mendoza, Mario Ramos y Marvin Bautista.
El objetivo es que el Estado mexicano garantice esos derechos como requisitos indispensables en una sociedad democrática, como la que se tiene en México a pesar de las estadísticas de agresiones y homicidios que existen en contra de este gremio.
El colectivo de Comunicadores y Periodistas de Chiapas nace en razón de la inquietud y la necesidad de sus miembros para el cuidado mutuo y la protección en el desempeño de la actividad, la defensa de sus derechos, la consolidación de proyectos de capacitación y profesionalización, así como la mejora de las condiciones en las que se ejerce esta noble actividad.
Existe la urgente necesidad de la defensa de los periodistas y comunicadores ante hechos de violencia, los cuales con frecuencia se generan en su contra por publicaciones escritas, televisadas, radiofónicas o en redes sociales que afectan intereses de grupos de poder, mismos que no dudan en atentar contra la libertad de expresión y de prensa.
Este grupo está comprometido con el ideal de contribuir con el trabajo de investigación y difusión en beneficio del interés social con trascendencia significativa, consciente de que el alcance de la información que se maneja en los medios de comunicación no sólo radica en el lugar que se genera, sino que tiene impactos a nivel internacional y, en algunos casos, afectaciones a intereses y de grupos.
Este colectivo en proceso de registro como asociación civil, busca hacer valer la profesión periodística a un nivel más elevado de respeto y dignidad, tomando un rol importante en el desarrollo de la colectividad que no cuenta con mecanismos efectivos de protección y seguridad ante agresiones físicas, verbales y psicológicas que en la mayoría de los casos quedan en la impunidad.











