El Congreso Nacional Indígena (CNI), el Concejo Indígena de Gobierno (CIG) y el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) denunciaron diversos ataques de la Guardia Nacional y policías federales y estatales a comunidades de Puebla, Jalisco y Oaxaca.
“Denunciamos el ataque a las comunidades originarias del pueblo nahua de San Mateo Cuanalá, San Lucas Nextetelco, San Gabriel Ometoxtla, Santa María Zacatepec y la colonia José Ángeles del municipio de Juan C. Bonilla, cuando el pasado 30 de octubre los habitantes fueron reprimidos con golpes y balas de goma, incluso en contra de niños, mujeres y personas de la tercera edad, por la Policía Federal, la policía estatal de Puebla y la Guardia Nacional”, dijeron.
En un comunicado explicaron que “el despliegue de las fuerzas represivas en contra de los compañeros es para concretar el envenenamiento del río Metlapanapa como parte del llamado Proyecto Integral para la Construcción del Sistema de Alcantarillado Sanitario de la Zona Industrial de Huejotzingo, Puebla, conocido como Ciudad Textil, que forma parte del megaproyecto de infraestructura urbano-industrial conocido como Proyecto Integral Morelos, el cual ya cobró la vida del compañero Samir Flores”.
También condenaron “el cobarde ataque que sufrió la comunidad wixárika y tepehuana de San Lorenzo de Azqueltán, en el municipio de Villa Guerrero, Jalisco, el pasado 3 de noviembre a manos de los caciques Fabio Ernesto Flores Sánchez alias ‘La Polla’, Javier Guadalupe Flores Sánchez y Mario Flores, quienes a bordo de tres camionetas y acompañados de gente armada emboscaron a los comuneros y autoridades, actuando con completa impunidad, golpearon hasta dejar gravemente heridos a los compañeros Ricardo de la Cruz González, Noé Aguilar Rojas y Rafael Reyes Márquez, quienes se encuentran recibiendo atención médica”.
Por último, señalaron que “estos intentos de homicidio, que permanecen descaradamente impunes, son orquestados para detener la digna e histórica lucha por la tierra, misma que ambicionan quienes se sienten, por ser dueños del dinero, dueños de la región y que han contado siempre con la plena complicidad de instancias de gobierno que buscan hacer negocios millonarios con la tierra comunal, pretendiendo borrar de la historia al pueblo tepecano”.












