Conmemoran aniversario de las Cascadas de Agua Azul

Conmemoran aniversario de las Cascadas de Agua Azul

Cascadas de Agua Azul celebró este 29 de abril su 42 aniversario de decreto como zona de protección forestal y refugio de fauna silvestre.

La técnica en Acciones de Conservación y Vigilancia en el área de Conservación y Protección de Flora y Fauna, Marlen Guzmán Blaz, comentó que Agua Azul inició como una zona de protección forestal y refugio de fauna silvestre mediante el decreto presidencial publicado en el Diario Oficial de la Federación el 29 de abril de 1980, y posteriormente se recategorizó como área de protección de flora y fauna el 7 de junio del año 2000.

Su importancia radica en la relevancia ecológica, científica, histórica y cultural que posee, ya que es el hábitat de numerosas especies de flora y fauna; algunas de ellas se encuentran en categorías de riesgo.

Destaca por sus hermosas cascadas blanquiazules, que son un gran atractivo turístico. Esta área es visitada por turistas locales, nacionales e internacionales desde hace más de 30 años.

Otras de sus características es que el área está conformada por poblaciones indígenas choles y tseltales. El objetivo del área de protección de flora y fauna Cascadas de Agua Azul es conservar, proteger y recuperar los hábitats, cuyo equilibrio y preservación dependen de la existencia y conservación de las especies de flora y fauna que la habitan, así como promover la participación de las comunidades en la conservación y protección de sus recursos naturales, culturales e históricos.

El lugar ha presentado diversos desafíos, entre los que se pueden destacar el ordenamiento turístico y la recuperación de áreas deforestadas para evitar la pérdida de especies y ecosistemas, aunque ya cuenta con un programa de manejo desde el año 2017.

Por su parte, el técnico en Acciones de Conservación y Vigilancia en el área de Conservación y Protección de Flora y Fauna, José Gabriel Hernández Marín, comentó que el panorama de conservación del lugar es favorable, siempre y cuando no haya un aumento en las fronteras agrícolas de los polígonos de uso tradicional.

Se tiene el registro de 10 especies en peligro de extinción, como la orquídea mormodes de soto, la ama lacandona, que es un tipo de palma que sólo se encuentra en esa área y en las áreas protegidas de Palenque y Montes Azules; además del águila tirana, mono aullador negro, milito dorado, una especie de oso hormiguero, entre otras especies. Sus poblaciones se han reducido drásticamente, corriendo riesgo su permanencia en su hábitat natural.

Por otro lado, la bejuquilla verde -la cual es difícil de observar- es la imagen emblema de las Cascadas de Agua Azul.

En tanto, el técnico en Acciones de Conservación y Vigilancia en el área de Conservación y Protección de Flora y Fauna, Guillermo Sánchez Aguilar, comentó que las aves son un grupo faunístico que juega un importante papel en la estructura, composición y dinámica de los ecosistemas, debido a su facilidad de emplazamiento a través del vuelo.

Asimismo, debido a su alimentación, favorecen a la dispersión de semillas, al control de insectos y de pequeños vertebrados, regenerando algunos sitios de selvas y sirviendo de alimento a mamíferos y reptiles, así como un indicador de la salud de un bosque o una selva por su nivel de sensibilidad a los cambios en el ambiente.