El cruce de personas procedentes de diversas naciones por el río Suchiate es constante, aunque en pequeños grupos o familias, estos se dirigen a Tapachula o el centro del país de manera indocumentada.
En las balsas que operan para el trasiego de mercaderías de un lado a otro de la frontera entre México y Guatemala, es por donde pasa el mayor número de migrantes.
Testimonios
De acuerdo con el balsero Ricardo Fuentes Santeliz, son decenas de extranjeros los que ingresan a diario a territorio mexicano en busca del “sueño americano”, sin que alguna autoridad vigile las márgenes del afluente.
Mencionó que desde hace ya varios meses se retiraron a los elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) que se encontraban en los diversos pasos irregulares, mientras que los del Ejército y de la Armada de México únicamente hacen rondines.
Explicó que en las últimas semanas se ha notado más la llegada de personas procedentes de Honduras y El Salvador, así como de Haití y otras nacionalidades que cruzan por las balsas.
Trámite
La mayoría de ellos se dirigen a Tapachula, en donde se presentan ante la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) para iniciar un proceso de solicitud de asilo y en menor medida siguen su trayecto hacia el norte del país, a pesar del riesgo de ser asegurados al no contar con documentación que comprueben su estancia legal.












