Construcción del Congreso

"La conformación de la próxima Legislatura en el Congreso de la Unión tiene frente a sí el reto de construir órganos legislativos eficientes y productivos, en medio de todo el ruido postelectoral, que debe superarse cuanto antes.

El presidente electo, Felipe Calderón, presentó ayer a los partidos políticos su propuesta ""Temas Legislativos para la Agenda Nacional"", como un primer paso para que los poderes Ejecutivo y Legislativo conformen la agenda base que sea la columna vertebral de la discusión de los grandes problemas nacionales para los próximos meses. Así tiene que ser, pues el Congreso juega un papel de vital importancia en el análisis de la problemática del país y en la propuesta de soluciones concretas a la misma.

Ya hemos visto lo que pasa cuando las fuerzas en el interior de las cámaras de Diputados y de Senadores no se ponen de acuerdo entre sí y no alcanzan consensos suficientes para legislar en asuntos que tienen que ver con los problemas de los ciudadanos. La parálisis legislativa que ha traído el tripartidismo debe ya trascenderse, porque si al principio nos tomó por sorpresa la novedad democrática de que ninguna fuerza tuviera mayoría absoluta en el Congreso, ahora es imperdonable que siga siendo un obstáculo que detenga ámbitos completos de la vida económica, política y social del país.

Por ello preocupa que la disputa por la distribución de las comisiones en el interior de la Cámara de Diputados sea tan agria y amenace de manera tan temprana los trabajos legislativos. Las duras negociaciones y los reclamos entre partidos por el control de las comisiones amenazan con hacer permanente una disputa entre bancadas, que ya tuvo sus dos primeras expresiones en la toma de tribuna de los diputados de la coalición Por el Bien de Todos el día del Informe Presidencial y en la forma en que fueron distribuidos los órganos de gobierno de la Cámara.

Este ambiente de tensión, si bien es congruente con la animosidad política del momento, no debe convertirse en tendencia, ni mucho menos anunciar una Legislatura detenida, que al final sólo sirva al estancamiento del país.

Tampoco valen las expresiones más duras de malestar partidista, como las que preludian nuevas tomas de tribuna o instalación de carpas al interior del Congreso, porque eso atentaría contra la premisa básica de un órgano parlamentario, que es negociar todo el tiempo y llegar a acuerdos que conformen mayorías, en todos los temas. Nadie puede alzarse como un obstáculo para el desarrollo nacional.

Puede ser, como lo manifestó el líder del PRD en el Senado, Carlos Navarrete, que su bancada no vaya a tomar en cuenta la propuesta de agenda del Presidente electo; pero entonces tiene la obligación de plantear su propia agenda partidista y negociar sus temas con las demás fuerzas. Lo único que no se puede es bloquear los trabajos legislativos y detener al país.

Aún así, el éxito de la nueva Legislatura no recae exclusivamente en lo que haga o deje de hacer un partido; la mesura en el Congreso debe venir de todos los partidos, pues todos son corresponsables de que su trabajo llegue a buen puerto. Para conformar las mayorías necesarias en el Poder Legislativo requerimos políticos que sepan negociar, no apabullar ni excluir. (El Universal).

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