Construyen gavetas aéreas en Jardín San Marcos

Construyen gavetas aéreas en Jardín San Marcos

Derivado de la necesidad que se tiene en cuanto a la demanda de espacios en los panteones municipales, el presidente municipal de Tuxtla Gutiérrez, Carlos Morales, instruyó construir gavetas aéreas en 13 metros lineales en el Jardín San Marcos.

Al respecto, el titular de la Dirección Municipal de Mercados y Panteones, Erisel Sánchez Álvarez, destacó que por la pandemia se suspendió la gestión de un terreno para el desarrollo de un nuevo panteón, por lo que se dieron a la tarea de localizar áreas en el panteón Jardín San Marcos, que cuenta con 4.5 hectáreas y tiene un población de 12 mil 500 tumbas, toda vez que en el Panteón “Viejo” que está saturado con 35 mil espacios y tienen promedio de ocho hectáreas, ya no cuenta con más lotes para brindar el servicio.

El funcionario municipal detalló que el proyecto consta de 52 gavetas que están por concluir en cuatro niveles, para personas que tengan la urgencia de que un familiar que fallezca por cualquier factor se le brinde el espacio, mientras se trabaja para construir más gavetas, y se normalizan las actividades y se consigue un lote de terreno para un nuevo camposanto.

En este sentido, dijo que para el nuevo panteón el procedimiento sigue, “se están corriendo los trámites, con términos en cuestiones legales, administrativos y autorizaciones”, al ser de gran necesidad para la ciudad.

Estas acciones, expresó, fueron bien vistas por los ciudadanos, quienes ya preguntan si existe la posibilidad de una compra anticipada, lo que podría ser factible, pero por el momento es para quienes tengan la necesidad urgente.

Los costos de los espacios podrían oscilar entre los mil 500 pesos, a parte los derechos que tienen que pagar por los procesos de inhumación, lo que en total ascendería a un promedio de 2 mil 500 pesos.

En cuanto a los sepelios, externó que los cuerpos pueden ser enterrados completos en caja o bien, cremados, ya que de entrada quienes fallecen por coronavirus, sus cuerpos llegan sellados con una bolsa hermética, son ingresados en una caja y tras su entierro la gaveta no puede ser abierta por ninguna razón.