Consumo de insectos conllevaría beneficios

Consumo de insectos conllevaría beneficios

Hace miles de años los diversos grupos humanos consumían insectos en su dieta diaria, pero en las últimas décadas, a partir de los 90 específicamente, el consumo de estos animales comestibles ha disminuido considerablemente, al menos en nuestro país, quizá por el ingreso de las comidas procesadas.

René Cerritos Flores, investigador de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ofreció recientemente una conferencia titulada: “Insectos comestibles en México como fuente de proteína: Solución ambiental y nutrimental”, a estudiantes de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).

Comentó que a nivel mundial se tiene registro de mil a dos mil especies de insectos que se pueden utilizar para el consumo humano. México es uno de los países de mayor importancia, porque hay alrededor de 500 especies registradas en su territorio.

Casi todos los países en donde se consumen insectos están en el hemisferio sur. Estados Unidos y Europa, por ejemplo, no tienen la costumbre, aunque en los últimos 10 años ha tenido cierto auge, esto ante las supuestas proyecciones del fin del mundo.

Las especies de insectos se pueden clasificar como nativas e introducidas. Las primeras son las que se originan en un punto específico y no es adecuada su eliminación o explotación.

Cuando una especie es introducida, como los chapulines y langostas que en algunos lugares representan plagas por su alta población, se puede incluso erradicar para el consumo humano.

Compartió que análisis realizados por investigadores de la UNAM le dieron un gran auge a los estudios de los insectos comestibles, resaltando que tienen una alta cantidad de proteínas de gran calidad, concretando que pueden ser una buena fuente de nutrientes.

También mencionó que en algunos casos, como chapulines y langostas —que son considerados plagas porque se alimentan de cultivos—, son eliminados con métodos de control a base de químicos, acción que genera un gran daño a los suelos y al medio ambiente, además de pueden causar daños colaterales a la salud humana.

A nivel global, la alimentación de las personas actualmente se basa en tres distintas especies, aves, puercos y vacas, y en menor proporción otras especies. Países como Argentina presenta un consumo per cápita de más de 90 kilos de carne de res por año, mientras que México está muy debajo con alrededor de 30 kilos en promedio por persona al año.