Debido a que sigue vigente en Chiapas el consumo de maderas preciosas de forma ilegal, el daño que se le está haciendo a la selva Lacandona cada vez es mayor y no hay autoridad que lo frene, lamentó el presidente de la Comisión de Bosques y Selvas, Santiago López Hernández.
Mencionó que, desde el recinto legislativo, se puso como prioridad denunciar la tala inmoderada para controlar este grave problema que afecta al principal reservorio ecológico que posee Chiapas.
Uno de los puntos sustanciales, dijo, es que solicitaron la suspensión de los permisos que se otorgan para el saneamiento forestal, sin embargo, aseguró, ahí es donde comienza el saqueo de las maderas.
El objetivo primordial de los permisos es terminar con las plagas que se encuentran en los bosques pero, mencionó, se abusa para cortar más árboles de los necesarios y no hay control de revisión.
López Hernández lamentó que, pese a la insistencia que han tendido desde el Congreso del estado, hasta el momento no han obtenido una respuesta con este tema que es fundamental para la conservación del medio ambiente.
“Yo pedí ante Profepa, en ese tiempo, que es la encargada de ver o que dan los permisos para que se revisen los permisos de saneamiento forestal; desde que nosotros exigimos este punto, hoy no tenemos respuesta”.
El diputado local insistió en que se debe informar en qué etapa se encuentra lo solicitado, pero también se debe establecer una mesa de reunión de manera interinstitucional donde se vean las mecánicas y la forma de combatir la tala inmoderada.
Aclaró que el problema de la deforestación en Chiapas abarca otros rubros, entre ellos, los aserraderos clandestinos donde no llegan las autoridades; por lo menos, calculó, hay 10 establecimientos donde se tala de manera ilegal.
Cuarto Poder ha informado, con base en datos proporcionados por la asociación civil de Bosques y Gobernanza, que en Chiapas el 90 por ciento de la madera que se vende es ilegal.












