Las consecuencias económicas que ha dejado la pandemia del Covid-19 para Chiapas, se traducen en el despido de cuatro mil personas de empresas locales formales, además de la falta de ingresos y de programas que permitan una recuperación económica a corto plazo para todo el sector productivo, remarcó el presidente en la entidad del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Arturo Marí Domínguez.
No obstante, advirtió que el “descalabro financiero” vendrá en los siguientes meses cuando la emergencia finalice; la parte negativa se reflejará en la cantidad de compañías que ya no estarán en la capacidad de poder reabrir o reanudar sus actividades habituales.
Aunque la nueva normalidad inició el pasado 1 de julio con una serie de restricciones, el líder empresarial comentó que hasta el momento no hay un número de empresarios que haya informado de un cierre total; un porcentaje de ellos están buscando estrategias para regresar pero, primero, deben alcanzar acuerdos con el personal, proveedores o arrendadores.
Sobre los 500 millones de pesos que anunció la Secretaría de Economía y Trabajo en conjunto con Nacional Financiera (Nafin), mencionó que es una buena propuesta económica, sin embargo, sólo se han entregado menos de 90 millones para sostener casi 800 empleos; los requisitos no son fáciles de cumplir para las empresas que no tienen ingresos.
Marí Domínguez remarcó que es fundamental que las autoridades estatales presenten un programa de reactivación económica, debido a que el cierre masivo de empresas traerá otro problema: se reducirá el ingreso para las arcas estatales por un tema de recaudación fiscal.
Los empresarios, dijo, ya tienen una guía para reanudar sus actividades en centros de consumo; obstante, la parte turística se mantiene en constante capacitación para abrir sin que ello implique un riesgo para el personal o para los turistas que comiencen a llegar a Chiapas.
Aunque el semáforo cambió de color y ello ha facilitado la reanudación de actividades, dijo que en el CCE no ven de buena forma que en estos momentos se normalicen las actividades, debido a que los altos contagios continúan y, para salir adelante, todos los sectores se tienen que cuidar.
“Entendemos que la presión económica está siendo muy fuerte, pero el tema primordial es la salud. Independientemente de que haya esta opción de empezar a dar servicios, la gente no va a salir corriendo a gastar su dinero o utilizar los lugares de esparcimiento”, remarcó.
En su opinión, en Chiapas la pandemia no está controlada y se puede observar con las decisiones gubernamentales de posponer hasta el próximo 16 de julio todas las actividades.
Protocolo de atención
Al preguntarle si cada empresa tendrá un protocolo de atención o el plan será general para el CCE, respondió que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha sido claro de las restricciones que se deben respetar, es decir, que todas las compañías deben tener las medidas básicas de higiene, con tapetes, gel antibacterial, cubrebocas y todo debe estar exhibido para los clientes.
Finalmente, recordó que la caída del desempleo en Chiapas será grande una vez que pase la pandemia y, para el caso de Tuxtla Gutiérrez, enfatizó, es visible el número de empresas que bajaron cortinas y otras que estarán rematando sus inventarios.












