Emmanuel Díaz Nigenda, profesor investigador de la Facultad de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), comentó que la mala calidad del aire para la capital y sus periferias será más severa para el próximo año ya que ha llovido poco y no existen planes específicos para mitigar este problema.
Además, explicó que en las temporadas frías que comprenden los meses de noviembre a febrero habrán días con mala calidad del aire que podrían sobrepasar cinco veces la norma establecida, pero son menos frecuentes que en temporadas secas.
Díaz Nigenda comentó que por su naturaleza Tuxtla no es una ciudad industrial, pero existen otro tipo de fuentes que pueden afectar su calidad del aire como los incendios, quemas agrícolas, emisiones de automóviles, calles sin construir, entre otros, que desprenden partículas a la atmósfera y se ven aislados por las montañas que cubren la ciudad.
“Las montañas hacen una formación de barreras naturales lo cual impide la dispersión adecuada, la atmósfera hace su trabajo de transportar los contaminantes y llevarlos a diferentes sitios”, informó.
Debido a la falta de viento y las altas temperaturas, es característico que las partículas en la atmósfera se asocien y como resultado se vean brumas en toda la ciudad.
El investigador comentó que este fenómeno ya había sucedido en 1998 debido al incremento de los incendios, pero recalcó que se necesitan buscar datos más hacia atrás para corroborar si es un fenómeno constante, esto aunado, a que ha habido poca lluvia, lo que favorece este tipo de escenarios.
Díaz Nigenda explicó que existen dos temporadas de secas: una fría presente de noviembre a febrero y otra caliente de marzo a mayo, donde las investigaciones han arrojado que en las dos estaciones se tiene mala calidad del aire.
Esto debido a que en la temporada de seca-frío se presentan pocos días con mala calidad del aire cinco veces por encima de la norma pero su periodicidad no es tan seguida, caso contrario a la temporada de seca-caliente, donde la mala calidad del aire es menor respecto a la anterior temporada pero puede perdurar entre cuatro o cinco días consecutivos.
En síntesis, en los días fríos la mala calidad del aire se puede presentar un día o dos con niveles muy elevados, a su vez, en los días calientes se presentan niveles de mala calidad del aire más bajo pero con más días consecutivos.
Según el investigador, estos fenómenos deben ser ampliamente estudiados, ya que se podrían prevenir enfermedades en los años siguientes, sin embargo, en la actualidad se cuenta con tecnología manual y no automática lo que dificulta la producción de información.
Sin embargo, en la temporada de estiaje es más evidente el fenómeno ya que se aíslan las partículas de aire por el poco flujo de aire existente.
El investigador comentó que el problema de la mala calidad del aire ya se presenta todos los años, pero hay que saber como prepararse ante estos fenómenos, capacitar a las personas para que sepan que hacer cuando suceden estos acontecimientos y minimizar los contaminantes.
“Nuestro problema es buscar como disminuir los contaminantes, este fenómenos se van a ser cada vez más evidentes si siguen prevaleciendo las mismas condiciones”, finalizó.












