Contaminación visual, un mal “inocente”

“La contaminación visual es la ruptura de la armonía de un paisaje urbano por la existencia de elementos no típicos, debido a una saturación de elementos”, comentó Alejandro Mendoza Castañeda, secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Urbano de Tuxtla Gutiérrez.

Este fenómeno social consiste en “bombardear” de imágenes, estructuras publicitarias o de otro tipo, a un entorno determinado, situación de la que Tuxtla Gutiérrez no está exenta y podría ir en aumento.

El exceso de elementos visuales en un determinado sitio puede afectar la salud humana debido a que puede provocar estrés, alteración en el estado de ánimo, desorientación tanto al transeúnte como al automovilista lo que originaría un hecho lamentable.

“Cualquier elemento fuera de lo natural vendría siendo un contaminante, dentro de una ciudad si un anuncio afecta a un edificio arquitectónico ya se consideraría contaminación visual, sin importar que dicho inmueble fuese o no histórico”, abundó Alejandro Mendoza Castañeda.

Uno de estos elementos dentro de la ciudad es el ambulantaje, un escenario que afecta tanto a peatones como automovilistas, debido a ser un ente externo al contorno urbano del lugar.

También aquellos anuncios sobre una banqueta, puentes o cualquier sitio exclusivo del peatón o un mal manejo del arbolado urbano son considerados contaminación visual.

“No tenemos forma de medir la contaminación visual porque es relativo, pero sí puedo decir la existencia de zonas con muchos anuncios, sitios con mucho ambulantaje y bulevares donde la potencia de los anuncios luminosos no ha podido ser aclarada”, enfatizó el funcionario municipal.

Actualmente, la administración de Tuxtla Gutiérrez ha creado un nuevo reglamento sobre anuncios públicos que rige los límites de luminosidad, sin embargo, no hay forma exacta para medir estas potencias.

“Hasta el momento no tenemos casos registrado de alteración psicológica o clínicas por este asunto, pero la contaminación visual sí hace menos hospitalaria a una ciudad”, finalizó Alejandro Mendoza Castañeda.