El director del Zoológico Miguel Álvarez del Toro (ZooMAT), Federico Álvarez del Toro, comentó que la ausencia por 13 años de la tortuga laúd en costas chiapanecas puede ser derivado de los cambios climáticos, y del aumento en los niveles de contaminación de la zona.
Aunque para precisar los verdaderos motivos se tendría que estudiar a esta especie marina, la cual es de las tortugas menos investigadas que poseen un comportamiento cambiante como el de las ballenas, aseguró.
“Sabemos muy poco sobre la inteligencia emocional de estos animales (tortugas laúd), sobre sus capacidades. Ante el mundo cambiante puede ser que la contaminación o los cambios climáticos las hayan alejado, estamos haciendo lecturas nuevas sobre los comportamientos naturales en un nuevo planeta”, abundó Álvarez del Toro.
Cabe recordar que el pasado 3 de enero se reportó el arribo y anidación de cuatro tortugas laúd en los tortugueros de Bocal de Cielo y Puerto Arista, Tonalá, después de 13 años de ausencia; las tortugas realizaron cuatro nidos, de los cuales uno solamente tuvo eclosión, con 18 crías.
Este tipo de tortugas son las más grandes del mundo, puede llegar a medir poco más de dos metros de longitud y pesar aproximadamente 400 kilogramos; es la única tortuga en no contar con una caparazón duro, sino con uno cubierto por una gruesa y adiposa piel, parecida al cuero.
“El nombre de esta tortuga proviene de un instrumento musical, debido a que el caparazón se asemeja al instrumento laúd un instrumento utilizado en la época de Shakespeare, este objeto es antepasado de la guitarra actual”, añadió el director del Zoomat.
Por otro lado, Federico Álvarez informó que la población de la fauna, tanto libre como en cautiverio, se ha mantenido no se han padecido decremento poblacional, al contrario,su número aumento considerablemente, como es el caso del quetzal.












