Habitantes de la zona metropolitana denunciaron que la afectación a la calidad del aire reportadas recientemente podría tener origen en lo que llamaron “destrucción ambiental de la meseta de Copoya–cerro Mactumactzá”.
Alberto Suárez, uno de los ciudadanos organizados, señaló que diversas trituradoras operan en esa reserva natural devastando cerros, árboles y amplias áreas verdes consideradas parte fundamental del equilibrio ecológico.
“Por lo que podrían ser responsables -parcialmente al menos- de la pérdida en la calidad del aire en Tuxtla Gutiérrez y si no lo fueran, aún así es inevitable observar con desconfianza el nivel de intervención que tienen en el cerro”, expresó.
Además de compartir imágenes de otro vecino de nombre Eduardo Cancino, contó que desde tiempo atrás han realizado las denuncias ante autoridades municipales de la capital chiapaneca; sin embargo, hasta el momento el escenario no ha cambiado.
A diario se puede observar maquinaria excavando y triturando piedras, generando polvo que llega a zonas habitacionales, además de deforestar y cambiar el uso de suelo.
Mucha de la crisis por la calidad del aire suscitado en fechas recientes, podría estar originado en estas acciones que inciden en la vida de los habitantes.
Al finalizar, el denunciante dijo desconocer si estas empresas cuentan con permisos, aunque si los tuvieran, el evidente exceso debería generar un revisión a los mismos, pues se está afectando a uno de los principales pulmones verdes de Tuxtla Gutiérrez.












