Cyntia Reyes Hartman, directora de Tierra Verde, Naturaleza y Cultura, expuso que a diferencia de la zona norte de la capital chiapaneca donde las autoridades desalojaron a grupos invasores, en el lado sur los asentamientos irregulares continúan creciendo sin que nadie haga algo para frenar esta situación.
La especialista en el tema expuso que la ladera sur es la que continúa creciendo de forma desordenada, es decir, en zonas de amortiguamiento o de reserva, lo que significa que el daño ambiental continúa aumentando.
Destacó que dentro de lo que contempla la Meseta de Copoya, los asentamientos humanos y el desarrollo de fraccionamientos no ha parado, a pesar de los estudios que se han presentado sobre los riesgos que implica construir en zonas que son propensas a sufrir deslizamientos de tierra.
“En el caso de la reserva del Cañón del Sumidero, con la intervención de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural y las autoridades policíacas, así como judiciales, frenaron este fenómeno, algo que hasta el momento no ocurre en el lado sur de Tuxtla”, precisó.
Hasta el momento, no existe una intervención significativa y muestra de ello es que en Real del Bosque, meses atrás, particulares comenzaron a incendiar esta parte de la ciudad para ocuparlas de manera legal o ilegal, como ha ocurrido con frecuencia.
Precisó que la Meseta de Copoya abarca los municipios de Chiapa de Corzo y Suchiapa, sin embargo, otro tema que ha sido un tanto controversial es la última actualización de la Carta Urbana de la capital, ya que algunas partes las dejaron como zonas habitacionales verdes, en lugar de que siguieran como reserva ecológica, como anteriormente estaban establecidas.
Al hacer caso omiso a las denuncias realizadas respecto al tema de la Meseta, hasta el momento no se ha hecho alguna restauración del área.
En algún momento, agregó, la excusa era que las autoridades municipales aseguraban que este tema le competía a la Semahn; la dependencia comentaba que le competía al municipio y actualmente las autoridades en turno han vuelto a señalar que es un tema que tiene que atender la dependencia ambiental.
Dentro de estos desarrollos inmobiliarios que están en esta zona de riesgo, son los Altos del Sur y 7 de abril (dos de varias), donde lamentablemente, tanto las autoridades como la población no han entendido que toda la ladera sur es una zona de alto riesgo.












