Continúa extracción de plantas protegidas

Continúa extracción de plantas protegidas

A pesar de que existe la prohibición por una ley federal, continúa en Chiapas la extracción y venta de algunas especies de plantas que están en peligro. Sin embargo, esto también está relacionado con el desconocimiento de la norma por parte de los vendedores.

Es precisamente en estas fechas de fin de año que habitantes de las zonas montañosas de diferentes municipios de la entidad llevan a cabo la extracción de musgo, helechos, heno, pashté, entre otras plantas, lo cual representa una actividad comercial ancestral.

Estas especies están protegidas por el artículo 420 del Código Penal Federal, del capítulo de delitos contra el ambiente y la gestión ambiental y establece un castigo de uno a nueve años de prisión y multa.

Otro tipo de planta que ha sido comercializada por años de manera ilegal en casi todo el estado son las orquídeas y bromelias.

En este sentido, el conservacionista Efraín Orantes Abadía comentó que también existe una realidad respecto a este tema en Chiapas.

Uno es el desconocimiento de las sanciones a las que se pueden hacer acreedores los habitantes de estas regiones donde se lleva a cabo este saqueo.

El segundo es que en la entidad la ley en este sentido se ha aplicado en menor medida, lo que ha provocado que el comercio de especies protegidas vaya en aumento.

Pero además “ya no es exclusivo de una zona del estado. Antes era muy común ver la venta de estos productos en la zona Altos, ahora ya se observa en diferentes municipios”.

Aunque pareciera que el impacto de esta acción no es grave, los ecosistemas presentan daños irreversibles al arrebatarles sus especies nativas.

“Estas plantas se comercializan en la vía pública. No se observan operativos por parte de las autoridades. Los municipios de Comitán y San Cristóbal son los lugares donde más se registra este tipo de comercio”, indicó.

Señaló que, incluso dentro de las reservas como El Triunfo, se ha logrado documentar que hay saqueo por parte de la población indígena.

Otro aspecto a tomar en cuenta es que la población no debe ser parte de esta forma de destrucción de los ecosistemas, “pero también no debe comprar, no debe adquirir estas plantas sin que el vendedor cuente con los permisos correspondientes”.