Continúa investigación en zona de Iglesia Vieja

Lo intenso de la actividad constructiva se llevó a cabo durante el periodo clásico temprano. Cortesía
Lo intenso de la actividad constructiva se llevó a cabo durante el periodo clásico temprano. Cortesía

Los trabajos de exploración en la zona arqueológica de Iglesia Vieja, Tonalá, continúan. La octava temporada se llevó a cabo durante los meses de noviembre y diciembre de 2015 con un monto aportado por el INAH de 920 mil 700 pesos, realizándose además una parte de las labores en el laboratorio del Centro INAH Chiapas, según información proporcionada por dicha institución.

La investigación arqueológica ha estado a cargo del profesor investigador del Centro INAH Chiapas, Akira Kaneko, y ha sido constante desde el 2003, por lo que cada año se avanza en el conocimiento y restauración de este importante asentamiento de la Costa de Chiapas.

La zona arqueológica de Iglesia Vieja abarca 31 hectáreas bajo custodia y protección del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y fue abierta al público desde el año 2012. El carácter más destacado del lugar es su arquitectura megalítica: se localizan más de 80 estructuras diseminadas en cinco grupos arquitectónicos. Los habitantes de la región Tonalá fueron probablemente zoques, e Iglesia Vieja funcionó como su capital durante el clásico temprano.

Este sitio arqueológico fue dado a conocer por Seler-Sachs en 1900, posteriormente fue visitado por Enrique Juan Palacios en 1928, por Philip Drucker en 1948 y por Edwin Ferdon en 1953, este último elaboró planos y descripciones de las estructuras principales.

La cronología antigua de Iglesia Vieja abarca desde el preclásico tardío (600-100 a.C.), su actividad constructiva intensiva corresponde al clásico temprano (250-600 d.C.).

Exploración en 2015

Durante noviembre y diciembre del 2015 se efectuó la octava temporada de campo del Proyecto Iglesia Vieja bajo la responsabilidad de Akira kaneko, con un monto aportado por el INAH de 920 mil 700 pesos.

En esta temporada se excavaron y consolidaron importantes elementos de la Plaza C, específicamente en las estructuras C-11 y C-14b, así como un conjunto arquitectónico formado por estructuras de menores dimensiones (C-7, C-8 y C-9), también se realizaron trabajos de limpieza en la Gran Rampa.

La exploración del sitio fue ampliada, se realizaron algunos pozos de sondeo en las estructuras y plaza del Grupo B, la restauración de la escalera de la estructura B-3b y la formación de la caja de piedra para limpiar el monumento llamado Piedra de Sacrificio. Respecto al análisis de la cerámica, se estudió el material recuperado en 2014 y 2015. Actualmente se están dibujando piezas completas a fin de preparar una publicación sobre el sitio. Estos trabajos se desarrollaron en el laboratorio del Centro INAH Chiapas.