Uno de los productos de consumo básico en las familias es la carne, cuyo precio promedio alcanza 170 pesos por kilogramo, aunque hay algunos lugares donde se vende hasta en 200 pesos, consecuencia de la escasez de ganado en la región, por lo que han reducido el consumo, pero sigue siendo un golpe a la economía familiar.
El director del rastro municipal de Tapachula, Jorge Ortiz Arévalo, afirmó que el kilo de carne ha incrementado un 30 por ciento respecto al inicio del 2022, ya que actualmente ha alcanzado los 170 pesos en los mercados públicos.
Aunque el incremento en el precio se registra cada año, en esta ocasión la situación se ha agravado porque los productores han abandonado la ganadería y se han dedicado a otra actividad ante la falta de apoyos y el incremento de insumos para la crianza y engorda del ganado, principalmente el bovino.
“Mucha gente que se dedicaba a la ganadería se ha retirado y se han puesto a sembrar palma africana; otros también venden sus animales de media ceba y los envían al norte del país, lo que provoca que no haya ganado en la región y por ende, sube el precio del producto cárnico en los mercados públicos”, abundó.
Detalló que también hay escasez de ganado en la zona porque no están llegando animales de otros estados para abastecer la demanda del mercado, por lo que el panorama se avizora mucho más complicado para las familias.
Indicó que la escasez del ganado también ha repercutido en la matanza en el rastro municipal, ya que antes sacrificaban 40 bovinos al día y ahora ha caído a 22 animales ante la baja ventas que también se presentan en los mercados públicos de la región.
Mencionó que una de las soluciones que permitirían disminuir este impacto económico, sería que el Gobierno Federal permita el ingreso de ganado de otros países o estados, ya que de lo contrario seguirá aumentando el precio de este producto cárnico.












