Continúan protestas de enfermeras

Enfermeras y enfermeros de Tapachula realizaron este viernes nuevas protestas ante la apatía de la representación sindical por defender los derechos laborales de dos de sus compañeras del hospital del IMSS “Nueva Frontera” y de la Delegación Chiapas del IMSS que les habría rescindido su contrato por presuntas faltas en el desempeño de su labor en relación al robo de un infante.

El colectivo de enfermeras y enfermeros que realizó esta nueva protesta, acudió en busca de la atención del delegado en Chiapas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Enrique Leobardo Ureña Bogarín, quien nuevamente no estuvo presente y no los atendió. El reclamo es que se trata de un despido injustificado porque la labor de sus compañeras atañe principalmente a la salud de los pacientes y no la seguridad, lo que corresponde a otro sector.

Asimismo, el grupo de enfermeras acudió en busca de la secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), Sonia Cancino, a quien diversos grupos han calificado de omisa y beneficiarse solo con las cuotas sindicales, pero que en general mantiene una actitud sumisa ante las determinaciones de la parte patronal del IMSS, aun en contra de los derechos laborales de sus representados.

Este viernes, nuevamente, a pesar de su intento de búsqueda de apoyo con el sindicato y de diálogo con el delegado del IMSS en Chiapas, no encontraron repuesta a sus peticiones. Señalan que por el contrario, mientras una parte se esconde detrás de sus asesores, otra omite una responsabilidad en favor de sus compañeros.

Aseguraron que sus compañeras no son responsables en materia de seguridad de lo que ocurre en las instalaciones que funcionan bajo el esquema de una Asociación Público Privada (APP), ya que ellas como trabajadoras su principal labor es lo que respecta a los cuidados y la salud de los pacientes, mientras que la seguridad es competencia de una empresa privada distinta al IMSS y que tiene precisamente esa función.