Al celebrar el Día Internacional del Migrante este domingo, la Organización de Estados Americanos destacó que el aporte económico de los migrantes a sus países de origen asciende a 346 mil millones de dólares al año, recursos que incentivan el desarrollo en diversas regiones.
El organismo continental sostuvo que el migrante aporta trabajo, conocimiento y capacidades empresariales a los países de acogida, además estimula el crecimiento y complementa la oferta laboral, por lo que es importante promover políticas públicas migratorias con un enfoque integral, objetivo y de largo plazo que tomen en cuenta sus causas, manifestaciones, efectos e impactos en el Continente Americano.
Es de tal importancia la contribución de estos trabajadores a sus países de origen que se han convertido en factor de estabilidad financiera e incluso social, realidad de la que Chiapas no es ajeno ya que de acuerdo con estimaciones, este estado destaca en la lista de entidades expulsoras junto con Oaxaca con alrededor de mil personas por mes que salen en busca de trabajo ya sea al norte del país o a Estados Unidos. Por el lado económico, los recursos que en lo particular envían los mexicanos en el exterior se ubican entre los primeros lugares de divisas en el país, al mismo nivel de las ventas de petróleo.
Además, las remesas que envían los trabajadores migrantes a sus países de origen superan ampliamente el monto total de la ayuda internacional para el desarrollo, reconoce la Organización de Estados Americanos, por lo que destaca la importancia de intercambiar información estadística relevante sobre los trabajadores migrantes y otros flujos migratorios relacionados con el desarrollo en países de origen, tránsito y destino.
Sin embargo, erróneas concepciones sostienen que los migrantes son una carga para la economía del país que los recibe, cuando en realidad sucede exactamente lo contrario, ha hecho ver por su parte la Organización de Naciones Unidas que califica lo anterior como mitos y creencias sin fundamento sobre la migración, lo cual lleva a la adopción de políticas inaplicables y hasta peligrosas en contra de estas poblaciones.











