Contribuyen a combatir incendios a nivel satelital

Contribuyen a combatir incendios a nivel satelital

Durante la última semana, gracias al sistema de monitoreo satelital que se realiza desde la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se han detectado incendios forestales de magnitud considerable en entidades como Chiapas, Jalisco, Chihuahua y Oaxaca, resaltó Lilia Manzo Delgado, del Laboratorio de Análisis Geoespacial.

Científicos universitarios desarrollaron un avanzado algoritmo informático que se conecta directamente al satélite geoestacionario (GOES 16/ABI) de la NASA, por medio del cual se pueden detectar anomalías térmicas y así generar una serie de imágenes, datos y coordenadas que permiten ubicar con precisión y en tiempo real incendios forestales, quemas agrícolas o puntos de calor generados por las industrias.

Según la Comisión Nacional Forestal (Conafor), cada año en México se registran en promedio 7 mil 965 incendios forestales (22 diarios), resultando afectadas 367 mil hectáreas.

Las entidades con mayor presencia de incendios son: Estado de México, Ciudad de México y Michoacán; en tanto que las zonas más afectadas por hectárea se ubican en Jalisco, Chiapas y Chihuahua.

Afectación estatal

Este año suman 6 mil 313.19 hectáreas que se han quemado en Chiapas, posicionándose como la octava entidad en registrar las cifras más altas sobre la superficie que se ha siniestrado, de acuerdo con la Conafor.

Chiapas, Veracruz, Durango y Chihuahua —en conjunto— concentraron el 85 % del total que se ha registrado en el país.

El 32 % de los incendios es causado por actividades ilícitas y un 27 % por actividades agrícolas. En lo que va de este 2023 se han registrado más de mil 500 incendios, resultando afectadas más de 40 mil hectáreas.

La investigadora indicó que otras de las causas se encuentran relacionadas con el hecho de que muchas de las zonas boscosas están relativamente cerca de terrenos agropecuarios, donde se practica la quema de cultivos y es por descuido de los campesinos o a consecuencia del viento que los incendios se salen de control.

“La mayoría son incendios ocasionados por alguna actividad antrópica, siendo la más común la agropecuaria, pero puede, incluso, originarse por algún descuido de turistas y paseantes que dejan encendidas sus fogatas cuando van a acampar. Entonces hay que estar atentos, ya que la naturaleza también desempeña un papel importante, ya sea por el viento o la falta de humedad, lo cual crea condiciones que se combinan para que una pequeña chispa pueda iniciar un gran incendio”, manifestó.

El sistema de detección de puntos de calor y monitoreo de incendios —dijo— tiene aún un gran potencial para seguir creciendo. Por ello los investigadores trabajan en el desarrollo de nuevos algoritmos y variables tecnológicas que permitan determinar también la intensidad del fuego, con lo cual se podrá identificar si un incendio es superficial, subterráneo o de copa, así como las hectáreas de vegetación que pudieran resultar severamente afectadas.