La Organización para Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha dado a conocer que México recauda con su política tributaria un 16.9 % de su Producto Interno Bruto, siendo el último lugar de los 38 países que integran este organismo en ingresos tributarios.
Panorama
El promedio de ingresos tributarios que debería tener un país es del 34 %, es decir que México está a la mitad. Mucho se ha hablado de la necesidad de una reforma fiscal integral que permita fortalecer el sistema, pero no se ha concretado porque implica deuda y gasto.
A partir de la pandemia, todos los países hicieron reformas fiscales, dando apoyos e incentivos durante la contingencia, pero México no lo hizo, una condonación de impuesto, diferimiento de pago de impuestos, solo financiamiento del Seguro Social y un crédito de la palabra.
Ramón Ortega Díaz, contador público certificado y fiscalista, comentó que en algún momento se propuso una ley de seguro de desempleo, y durante la pandemia muchas personas recurrieron a retirar efectivo de sus fondos de ahorro (Afores); si esta hubiera sido aprobada, las personas habrían podido hacer frente a esta crisis.
Reforma fiscal
Explicó que para una reforma fiscal se debe considerar todo: revisar la deuda pública, gastos e ingresos que se requiere, a su vez, procurar que los estados y municipios recauden lo que les corresponde, porque sus ingresos propios representa el 10 % de su presupuesto y el resto proviene de la federación.
Recordó que existen diversas reformas que se están analizando en el Congreso de la Unión en cuanto a la prima vacacional, aumento de aguinaldo, jornada laboral, prima de antigüedad, entre otras, sobre las cuales los empresarios deben ir ya preparándose para una toma de decisiones.
Además, que el subsidio para el empleo va a desaparecer en el 2024 con el incremento del salario mínimo. Este era para salarios bajos, donde el patrón le daba un nivelador (recurso) al trabajador y lo acreditaba vía pago de impuestos. Esto se subsana con el 20 % que subió el salario y los últimos que se han hecho.
Si bien el empresariado no está en contra, hay que modificar algunas situaciones fiscales para que no se cree una carga mucho mayor para tener personal, porque aparte se suma seguro social, Infonavit y otras cuotas.
Complicada contabilidad
Refirió que México, de acuerdo a diversos estudios, es de los países más complicados en llevar contabilidad, ya que forzosamente se requiere de un contador para llevar en orden las finanzas y cumplir con las obligaciones fiscales.
El asunto es que cada seis años cambian las reglas del juego en el país. No hay una política transexenal. Se requiere de políticas que vayan más allá de un sexenio para trazar la dirección económica de México a largo plazo.
Estímulos
México, contrario a lo que fue la pandemia, está dando estímulos fiscales para aquellos que empiecen a operar en el nearshoring dentro de las zonas económicas del país, y aquellos que son exportadores y también participen tienen otros estímulos fiscales.
Hay que celebrar que la administración se dio cuenta que hay que dar estímulos fiscales, pero también, reiteró, se tienen que hacer reformas fiscales en la ley del Impuesto Sobre la Renta y del Impuesto al Valor Agregado, que están desactualizadas.
Enfatizó que la tasa del Impuesto Sobre la Renta, del 30 %, ya no es competitiva, tiene que cambiar; del IVA la tasa debe desaparecer, la mayor parte de recaudación está en aduanas, por lo que el gobierno tuvo que hacer cambios para recaudar más, pero eso pega al empresario.
Para el 2024 hay figuras que apenas se están echando andar, como la razón de negocios; en México apenas se están dando revisiones al respecto, que es el por qué haces el gasto o inversión, para evitar el lavado de dinero.
El 2024 más que hablar de una reforma fiscal, se ve que el tema de lavado de dinero va estar en auge, y ya para el 2025 con el cambio de gobierno, puede haber ajustes porque será en octubre el inicio de la administración.












