Conviene prevenir cualquier patología

"Sergio Granda * CP. Acudir a atención hospitalaria de urgencia puede ser la salvación para muchos pacientes, de acuerdo con la gravedad de sus dolencias, sin embargo, la espera también puede ser tortuosa, sobre todo cuando no existe la cultura de la prevención.

Consultados al respecto, médicos generales de instituciones de salud en esta ciudad capital, desde el Hospital Vida Mejor del ISSSTE, IMSS (5 de Mayo) y Hospital Regional principalmente, todos reconocen que la población ha crecido y con ellos la necesidad de tener mayor acceso a los servicios de salud.

""Ciertamente a los servicios de Urgencia se llega de improviso, es decir, a ningún paciente se le espera para ser atendido; allí llegan desde balaceados y lesionados por diversas circunstancias de la vida, mujeres embarazadas a punto de dar a luz por amenaza de aborto e incluso pacientes que ya tienen una cirugía programada a las que el dolor crónico les juega una mala pasada"", sostuvieron.

Reconocieron que a Urgencias arriban las 24 horas del día otro tipo de enfermos, aquellos que pacientemente aguardan turno, pero quienes se deben armar de serenidad cuando su turno es ocupado abruptamente por una urgencia mayor. Contra lo cual no se puede hacer nada.

En cada área de Urgencias, hay un servicio previo de valoración y canalización, que determina si se va o quién se queda al margen del número de camas, ""porque de lo que se trata es de salvar vidas, paliar el dolor y atender la emergencia hospitalaria de cada uno de los usuarios o derechohabientes"".

En este tenor, familiares de pacientes hospitalizados, quienes prefirieron opinar desde el anonimato, explicaron que llegaron al igual que muchos otros a acompañar a un ser querido, el cual puede pasar desde unos cuantas horas o días, hasta una permanencia prolongada e incluso ser trasladado a otro nivel de la atención hospitalaria, cuando la gravedad así lo amerita.

Cerca de ahí, en un altar, de los existentes en cualquier sanatorio de esta ciudad capital, familiares prenden una veladora, rezan a su santo e incluso prometen mandas a cambio de que el Altísimo devuelva la salud de su ser querido.

Finalmente estas imágenes y experiencias se vuelven monótonas y recurrentes, ya que la mayoría de los pacientes que acuden a Urgencias son movidos por el dolor y la gravedad de su mal, pero donde poco se puede hacer para no afectar a terceros, los cuales no siempre reaccionan a la altura de las circunstancias.

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