Fabio Martínez Castilla, arzobispo de la capital chiapaneca, se sumó al llamado de la Iglesia para acabar con la indiferencia de la sociedad acostumbrada a las desigualdades e injusticias y convocó a vivir la Jornada Mundial de los Pobres convocada por el papa Francisco.
Añadió que dicha jornada que lleva el lema “No amemos de palabra sino con obras”, busca contribuir a que los creyentes reaccionen ante lo que Francisco ha denominado “la cultura del descarte”, que supone la exclusión de los pobres y destacar la participación y aportación de los menos favorecidos en la sociedad.
Dijo que esta cultura del descarte está generando desigualdad e injusticia en medio de un estado de indiferencia que se ha instalado en la sociedad en general.
“Los pobres ya no nos duelen y nos estamos acostumbrando a esta situación, lo que no debe suceder”, comentó.
Dijo que un aspecto muy llamativo de la Jornada es que no habrá una colecta destinada a la causa.
“Es mucho más importante ser sensibles a lo que les está ocurriendo a esos pobres que simplemente ofrecer algunos bienes”, comentó.
Recordó que la idea de impulsar esta jornada nació hace un año, el 13 de noviembre, cuando concluyó el Año de la Misericordia, en la celebración del Jubileo por todas las personas marginadas, Francisco afirmó: “Quisiera que hoy fuera la Jornada de los pobres”.
El líder católico ha establecido que esta Jornada Mundial de los Pobres se celebre cada año en el Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario, el último antes de la celebración de Cristo Rey.












