Luego de afirmar que es “urgente la defensa de la vida humana, de los territorios de nuestros pueblos y de la tierra en una perspectiva claramente anticapitalista y antipatriarcal”, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), el Congreso Nacional indígena (CNI), el Concejo Indígena de gobierno (CIG) y diversas redes, organizaciones y colectivos de resistencia y rebeldía adheridos a la Sexta Nacional e Internacional, convocaron a las jornadas en defensa del territorio y la madre tierra denominadas “Samir somos todas y todos”.
En un comunicado explicaron que como parte de las actividades, el 20 de febrero se realizarán “acciones dislocadas en México y el mundo en Defensa del Territorio y la Madre Tierra, por justicia para nuestros muertos, nuestros desaparecidos, nuestros presos y en contra de los megaproyectos de muerte”.
Añadieron que el 21 de febrero se efectuará la “Marcha por Justicia para nuestro hermano Samir Flores Soberanes, para nuestros muertos, nuestros desaparecidos, nuestros presos y en Defensa del Territorio y la Madre Tierra en la Ciudad de México”.
Dijeron que para el 22 de febrero está programada una asamblea en Defensa del Territorio y la Madre Tierra en el centro de la comunidad de Amilcingo, municipio de Temoac, Morelos, a partir de las 10 horas.
“Hoy más que nunca el capitalismo se crece sobre la guerra y el despojo de todas las formas de vida. Los malos gobiernos y las grandes empresas capitalistas, con nombre y apellido cada uno de ellos, pretenden invisibilizar nuestras luchas en defensa del territorio y la madre tierra, normalizando incluso el asesinato de nuestros hermanos que los defienden”, manifestaron.
Luego de mencionar los nombres de las personas asesinadas “por oponerse a la guerra con la que el mal gobierno pretende hacerse de nuestras tierras, montes y aguas, para consolidar el despojo que amenaza la existencia de la humanidad”, también afirmaron que “nos duele la desaparición forzada de nuestro hermano Sergio Rivera Hernández, nahua de la Sierra Negra, Puebla, defensor del territorio y la madre tierra”.
Subrayaron que “el capitalismo, en su actual etapa neoliberal, asume formas cada vez más monstruosas, declarando una franca guerra en contra de la humanidad y en contra de la tierra, nuestra madre”.
Aseguraron que “el actual desarrollo económico, basado a escala planetaria en la prominencia del capital financiero que domina pueblos, naciones y continentes enteros; apoyado en la gran industria militar y extractivista; creciéndose mediante guerras reales o ficticias, la profusión del crimen organizado, así como invasiones y golpes de Estado, está llevando en su insaciable lógica de la acumulación y el consumo capitalistas, a un cambio climático irreversible y a un límite que pone en peligro las condiciones de la vida humana en el planeta”.












